Evangelina Anderson abrió su corazón y recordó uno de los episodios más dolorosos y complejos de su vida personal: el momento en que debió comunicarles a sus hijos el fin de su matrimonio con Martín Demichelis. La modelo y panelista explicó la angustia que le provocó la filtración mediática de la ruptura antes de que pudiera tener una charla íntima y contenida con su familia.
La distancia geográfica entre los integrantes del clan sumó un condimento de extrema dificultad a un proceso de por sí delicado.
“Lo tuve que hacer así, como pude”: la llamada que quebró la rutina
Durante una entrevista, Anderson relató la desesperación que sintió al ver que los programas de espectáculos ya daban por confirmada la separación mientras su hijo mayor se encontraba a miles de kilómetros:
“Uno de los momentos más fuertes para mí fue cuando me separé. Enfrentar a los chicos y tener esa charla. De hecho, no tanto las nenas, porque yo estaba viviendo en México y mi hijo estaba acá, en River, viviendo con mi hermana. Salió antes en la tele y yo no había hablado con mis hijos. Lo primero que hice fue llamarlo por la camarita. Yo no estaba preparada emocionalmente para transmitírselo y lo tuve que hacer así, como pude”, confesó conmovida.
Pese a ese duro impacto inicial, la modelo remarcó que el bienestar emocional y el acompañamiento cotidiano de Bastián, Lola y Emma siempre se mantuvieron como la máxima prioridad para ambos padres.
El presente familiar y el orgullo por sus hijos
En la actualidad, Evangelina combina su rol como panelista en Cortá por Lozano (Telefe) con el seguimiento de los hitos y logros de sus hijos:
- El carnet de Bastián: Acompañó a su hijo mayor, de 17 años, a rendir el examen para obtener su licencia de conducir, compartiendo el minuto a minuto de las pruebas en sus redes sociales.
- El crecimiento de Emma: Celebró la capacidad de adaptación escolar de su hija menor en los distintos países donde residieron, destacando con orgullo sus avances académicos.
- Vínculo paterno: Desde el exterior, Martín Demichelis también se mantiene presente en el día a día de los chicos, dedicándoles constantes mensajes de afecto en fechas especiales.

