La entrevista que Nati Jota y Paulo Kablan realizaron a Nahir Galarza para OLGA terminó convirtiéndose en uno de los contenidos más comentados de los últimos días. A casi nueve años del crimen de Fernando Pastorizzo y luego de que quedara firme su condena a prisión perpetua, la joven volvió a hablar públicamente desde la cárcel de Paraná y sus declaraciones desataron una fuerte polémica.
Para concretar la entrevista, Nati Jota y Paulo Kablan viajaron hasta la unidad penitenciaria donde cumple su pena y registraron una conversación atravesada por confesiones, silencios y momentos de tensión.

Sin embargo, lo que más repercusión generó fueron algunas frases de Nahir que sorprendieron incluso a quienes siguieron el caso desde el comienzo. En uno de los fragmentos más impactantes, reconoció por primera vez de manera explícita su responsabilidad en la muerte de Fernando Pastorizzo. “Me levanto sabiendo que estoy acá por haberle quitado la vida a una persona”, afirmó durante la entrevista.
La condenada también dejó una reflexión que rápidamente se viralizó en redes sociales. “No puedo creer que haya sido tan mala persona. Yo no soy así”, expresó al analizar lo ocurrido aquella madrugada de diciembre de 2017. Sus palabras provocaron una catarata de reacciones entre quienes consideran que se trata de un gesto de arrepentimiento y quienes cuestionan que llegue tantos años después.
Otro de los momentos que encendió la discusión pública fue cuando reconoció que “está clarísimo que la víctima es Fernando”, una afirmación que contrasta con algunas de las estrategias defensivas que había sostenido durante distintos momentos del proceso judicial.
Ver esta publicación en Instagram
Aun así, la entrevista también dejó interrogantes abiertos. En un tramo de la conversación, Nahir sostuvo que “el arma la agarró Fernando”, aunque evitó profundizar sobre la mecánica exacta de los disparos. Cuando Nati Jota le preguntó cómo habían ocurrido los hechos si ella aseguraba que no sabía usar un arma, respondió: “Lo que yo te diga de esa noche no cambia nada. Yo soy responsable”.
Desde OLGA habían anticipado que se trataría de una charla íntima sobre su vida en prisión, el vínculo con su familia, las relaciones que construyó dentro de la cárcel y el impacto mediático que tuvo el caso. Sin embargo, fueron sus confesiones sobre el crimen las que terminaron monopolizando la conversación pública y convirtiendo la entrevista en un verdadero escándalo mediático.

