Daniela Christiansson recordó la partida de Maxi López a la Argentina con una frase cargada de reproche: “Se suponía que iban a ser tres semanas”. La modelo estaba embarazada de Lando cuando el exfutbolista viajó para trabajar y acompañar a su hijo Valentino durante una operación.
Un año después, la sueca prepara la mudanza familiar junto a Elle y Lando. Antes de comenzar esa etapa, compartió en Instagram cómo vivió aquella despedida.
Las tres semanas que terminaron cambiando el proyecto familiar
El viaje coincidió con la convocatoria del exdelantero a MasterChef Celebrity. Mientras él iniciaba su actividad televisiva, su pareja atravesaba el embarazo y cuidaba a su hija mayor.
Christiansson recordó una tarde en la plaza con Elle y una amiga. Al mirar un avión, tuvo la sensación de que la distancia se prolongaría más de lo previsto.
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La mudanza a la Argentina llegó un año después de aquella despedida
La modelo destacó una coincidencia: exactamente un año después de la partida de López, estaban embalando sus pertenencias para instalarse en el país.
Su publicación combinó el recuerdo de aquel momento difícil con la expectativa por vivir juntos esta nueva etapa. El mensaje puso en primer plano cuánto se habían modificado los planes originales.
“Había dejado de priorizarme”: el cambio personal que decidió hacer
La mudanza encuentra a Daniela en pleno replanteo de su rutina. A fines de agosto había contado que, entre la maternidad, el trabajo, los viajes y las responsabilidades familiares, perdió espacio para ella misma.
Para recuperarlo, comenzó a incorporar ejercicio, cuidado de la piel y mayor atención a su alimentación. También decidió arreglarse aunque permaneciera en casa y reservar momentos para aprender algo nuevo.
La modelo explicó que esos pequeños hábitos mejoraron su energía y su conexión personal. El descanso seguía pendiente: reconoció que dormir mejor resultaba difícil con dos chicos pequeños.





