La entrevista de Facundo Moyano con Moria Casán tuvo una respuesta fuera del estudio. Según contó Damasia Ochoa en PrimiciasYa, pudo comunicarse con Candela Arizaga, quien quedó molesta por las declaraciones de su expareja y decidió no hablar públicamente hasta que se le pase el enojo.
“Me confirma que sí, que está muy enojada y que no quiere hablar porque quiere que le baje el enojo”, relató la panelista este lunes. La reacción llegó después de que el exdiputado volviera a dar su versión del episodio ocurrido en agosto en Belgrano, por el que existe una investigación judicial. Moyano rechazó las acusaciones en su contra.
“Desde la serenata a Solana hasta hoy”: qué hizo enojar a Candela
Cuando le preguntaron qué había provocado la reacción de Arizaga, Ochoa respondió: “Bueno, todo, todo. Desde la serenata a Solana hasta hoy”. Se refería a Solana Sánchez, expareja del dirigente, y a un video de una serenata que volvió a circular en medio de las versiones sobre los vínculos sentimentales de Moyano.
La panelista agregó otro dato sobre cómo atraviesa Candela este momento: “Me dice que está muy mal y que lo ve mal anímicamente”. Esa apreciación corresponde a la joven, según lo transmitido por Ochoa; no es una evaluación médica sobre el estado del exdiputado.
💥 FACUNDO MOYANO: POLÉMICA CON NICOLE NEUMANN Y SUSANA GIMÉNEZ
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— América TV (@AmericaTV) September 28, 2026
Moyano negó las acusaciones durante el mano a mano con Moria
En la entrevista, el dirigente sostuvo: “Yo hablo ahora porque no hice nada de los delitos que se me endilgan”. También insistió en su relato sobre la descompensación que, según él, sufrió Arizaga. Sus afirmaciones son parte de su defensa pública y no establecen por sí solas qué ocurrió aquella madrugada.
La decisión de Candela tras escuchar a su expareja
Por ahora, Arizaga eligió no salir a responderle frente a las cámaras. El enojo que transmitió a Ochoa abarca tanto lo dicho en el programa de Moria como otros episodios recientes de la relación. Mientras las declaraciones televisivas suman tensión, la determinación de los hechos investigados sigue en manos de la Justicia.





