Moria Casán abrió un nuevo y escandaloso capítulo en la causa que involucra a Facundo Moyano tras la caótica madrugada vivida en el departamento de Avenida del Libertador. En la pantalla de El Trece, la diva analizó la repentina retractación de Candela Arizaga —quien pasó de acusar al dirigente político a elogiarlo públicamente— y reveló una cifra millonaria que se habría pactado a cambio del silencio de la joven.
El giro en la estrategia de la influencer de 23 años encendió las sospechas del entorno mediático y judicial, luego de que sus testimonios iniciales sobre violencia y consumo quedaran repentinamente archivados.
De las acusaciones iniciales al pacto millonario
Durante el debate en La mañana con Moria, la periodista Mercedes Ninci expuso la información a la que tuvo acceso sobre un supuesto arreglo económico, pero la conductora fue más allá y manejó números sensiblemente superiores:
“Lo que pude investigar yo es que el cambio de Candela se podría deber a 65.000 dólares, un auto para el padre y un viaje al Caribe para 5 personas. Pero a mí gente que está muy bien informada y metida en el caso me habla de otra cantidad: ¡500.000 dólares! Mamita, 60.000 dólares parece muy poco”, lanzó Moria Casán en vivo.
El drástico viraje en las declaraciones coincide además con el sorpresivo cambio de representación legal de la joven, lo que avivó las dudas sobre las presiones y acuerdos entre las partes.
“Me habló de la palabra miedo”: el revelador testimonio del primer abogado
En la misma emisión, el abogado Diego Storto —primer letrado que tomó contacto con Arizaga antes de ser apartado de la causa— recordó con detalles lo que la joven le confesó en su primera charla:
- Miedo e intento de abuso: Confirmó que la influencer le relató que se negó a tener relaciones sexuales en el estado en que se encontraban y que sintió un profundo temor.
- Consumo de sustancias: Detalló que la joven le admitió el consumo explícito de estupefacientes: “Me habló de Pinocho, que se quedaron sin sustancias y llamaron a este dealer… Cocaína me dijo ella”.
- La versión de Moyano: El dirigente político, por su parte, insiste en que no hubo agresiones y que el episodio respondió únicamente a un paro cardíaco y brote psicótico, abriendo un abismo entre su relato y los testimonios iniciales.

