La fiebre por el Mundial de Fútbol 2026 volvió a dejar en evidencia los riesgos de las compras virtuales en medio de la altísima demanda de productos oficiales. En esta oportunidad, la víctima de las maniobras delictivas fue Carolina “Pampita” Ardohain, quien intentó darle una sorpresa a sus tres hijos varones y terminó protagonizando una situación tan frustrante como insólita. Desde Estados Unidos, donde se encuentra cumpliendo con diversos compromisos laborales, la conductora rompió el silencio al aire de la señal DGO y relató el increíble desenlace de un envío que esperaba con ansias para su familia.
La decepción caló hondo en su hogar, ya que Bautista, Beltrán y Benicio Vicuña tenían la ilusión de arrancar la competencia escolar intercambiando las figuritas repetidas con sus grupos de amigos. Con el objetivo de abastecer a los tres chicos, la modelo decidió adquirir una caja de grandes dimensiones en el mercado digital que requería un traslado de dos semanas de demora. Sin embargo, la paciencia se transformó en indignación cuando el correo se presentó en su domicilio con un cargamento que distaba por completo de lo que había pagado.
“Totalmente estafada”: El crudo relato de la conductora tras el engaño con el paquete mundialista
Mientras el envío internacional seguía en camino, Pampita les había negado a sus hijos la posibilidad de comprar sobres sueltos en los kioscos de barrio, confiando ciegamente en la efectividad de la transacción online.
El descargo de la modelo frente al fraude: “Como tengo tres pibes compré la caja grande para dividir. Venía de no sé dónde y demoraba dos semanas. Cuando llegó eran dos cajas de puré de tomate que ocupaban el mismo tamaño. Totalmente estafada”, disparó sin filtros en la transmisión televisiva. El engaño que sufrió la jurado no representa un caso aislado en el ambiente artístico; la periodista Luciana Rubinska también padeció las consecuencias de la fiebre mundialista al adquirir por error un álbum trucho antes de que la firma Panini lanzara la edición oficial a la venta.

