Una verdadera bomba estalló entre dos exparticipantes de Gran Hermano. Lo que comenzó como una estrecha amistad y convivencia terminó en un escándalo financiero y judicial que tiene a Romina Uhrig y a su examigo mendocino, Sebastián “Bambi” Bello, completamente enfrentados. En Infama (América TV), el ciclo conducido por Marcela Tauro, sacaron a la luz un revelador y desopilante audio de WhatsApp donde la exdiputada responde al reclamo del joven por una millonaria deuda de multas de tránsito de un vehículo que ella le pidió poner a su nombre.
El conflicto se había destapado días atrás en SQP (América TV), donde revelaron que Romina le solicitó al exparticipante que figurara como titular registral de un auto nuevo para evitar futuros roces legales y patrimoniales con su exmarido, Walter Festa. Sin embargo, el problema detonó cuando comenzaron a acumularse infracciones impagas que recaen directamente sobre Bambi: “Puse ese auto a mi nombre que no me corresponde, era solamente por unos meses”, denunció el joven el domingo al aire.
“Hoy no tengo un mango”: el insólito pedido de Romina a su víctima
Lejos de asumir la responsabilidad y regularizar la situación dominial del vehículo para librar a su examigo del dolor de cabeza financiero, la respuesta de Uhrig por mensaje de voz rozó el absurdo:
- La falta de fondos: “Mirá Bambi, yo estoy con millones de quilombos. Yo lo del auto ya lo hubiese hecho, todavía no pude cobrar un mango de lo que hice. Me generé una cuenta afuera y no pude sacar plata”, arrancó justificándose la exconcursante.
- El pedido de préstamo: En un giro inesperado, Romina le exigió plata al propio damnificado para transferir el coche: “No es que yo puedo cambiar el auto a mi nombre, tengo que tener casi 5 millones de pesos. Ahora, si vos tenés para prestármelos y después te los devuelvo, lo hago, no tengo problema. Pero hoy, yo hoy no tengo 5 millones de pesos ni nada”.
- El reproche por los saludos: Como si fuera poco, le pasó factura personal por el trato cotidiano: “Y lo de tu cumpleaños, no sé, tengo millones de quilombos. Porque si yo no te escribo vos tampoco me escribís, entonces me parece de más tu mensaje”.
“Tu mensaje me parece de más”: el cierre que indignó al panel
Para concluir su descargo, la influencer insistió en colocarse en el lugar de damnificada: “No es que no lo hago porque no quiero, no lo hago porque todavía no pude solucionar mi quilombo y eso a mí me tiene muy mal, me hizo mal en un montón de cosas y me perjudicó. Así que tu mensaje me parece de más. Cuando yo lo pueda hacer te aviso y te digo. Te mando un beso”.
Al regresar al piso de América, Marcela Tauro no ocultó su indignación ante la frialdad del mensaje: “La contestación es gravísima”, disparó la conductora. En la misma sintonía, Karina Iavícoli analizó la maniobra psicológica de Romina: “Es la típica persona a la que le planteás un problema y el de ella siempre es peor que el tuyo”.





