Un brutal femicidio conmocionó al barrio porteño de Villa Devoto tras el asesinato de Romina María de los Ángeles Calvo a manos de su esposo, Walter Verón. El atacante, quien fue detenido e internado en grave estado tras intentar quitarse la vida a pocos metros de la vivienda familiar, dejó una carta de despedida en la que responsabilizó directamente a Verónica Asad —conocida popularmente como Pitty La Numeróloga— por el supuesto cambio de actitud y distanciamiento de su pareja.
La víctima, de 40 años y madre de dos hijos, atendía un local perteneciente a la marca de velas de la especialista, con quien mantenía un contacto laboral y personal fluido.

La carta del femicida y las conversaciones reveladas
En el escrito hallado por los investigadores, el agresor plasmó acusaciones directas antes de cometer el crimen en el PH ubicado sobre la calle Pedro Morán al 5200:
“Esa Pitty le cambió toda su personalidad. Quiero decir lo que siento. Estoy muy cansado de esta injusticia que estoy pasando… Y ahora quiere vivir la vida sin mí”, redactó Verón en el mensaje donde también se despidió de sus hijos.
Tras la difusión del caso, salieron a la luz los mensajes de WhatsApp que Romina intercambiaba con Asad, reflejando su entusiasmo por el progreso laboral: “Estoy feliz, Pi, lo logré. Me costó, pero al fin pude llegar. Treinta y cinco personas atendí”.
El testimonio de Pitty La Numeróloga y el avance del caso
Frente al impacto mediático de la noticia, Verónica Asad rompió el silencio para aclarar el tipo de vínculo que la unía con la víctima:
- Desconocimiento del calvario: Asad aseguró que Romina jamás le confió detalles sobre situaciones de violencia doméstica o conflictos maritales: “Jamás me contó su historia, porque yo no lo hubiese dejado escapar. Quizá había una cuestión a controlar y Romina no te hablaba nada”.
- El origen del lazo: Se conocieron a través de una consulta particular y luego comenzaron a trabajar juntas en la atención comercial del negocio Pitty Velas.
Tras atacar a su esposa con un arma blanca causándole heridas mortales, Verón intentó autolesionarse y fue interceptado por la Policía de la Ciudad, quedando bajo custodia en el Hospital Vélez Sarsfield.

