La conmoción por la muerte de Oscar González Oro a los 74 años sacudió al periodismo y a la televisión argentina. Con el correr de las horas y en medio del dolor en Punta del Este, Daniel Hadad reveló al aire en Mediodía Noticias los detalles del trágico desenlace y quién fue la persona que encontró el cuerpo sin vida del histórico conductor.
El emblemático empresario de medios, amigo entrañable y socio fundacional del éxito del Negro durante casi dos décadas en Radio 10, rompió el silencio en una comunicación en vivo con Luis Otero y describió el cuadro irreversible que transitaba el periodista en su casa uruguaya.
El hallazgo en Punta del Este: la enfermera que asistía al conductor dio el aviso
En su desgarrador testimonio televisivo, Hadad relató con precisión el momento en que se constató el deceso en la residencia del locutor: “La enfermera del turno mañana, que lo cuidaba, vio que no estaba más. Que ya Oscar pasó a otro lugar. Y nos deja sus recuerdos, un montón de recuerdos”.
La profesional de la salud, contratada especialmente para su asistencia diaria ante la marcada pérdida de autonomía que sufría el animador, ingresó a la habitación en las primeras horas del viernes y advirtió de inmediato que no presentaba signos vitales. Fue ella quien comunicó la noticia de urgencia para dar paso a las actuaciones médicas y legales correspondientes.
“Fue feo el final”: el duro deterioro físico y el pedido desesperado a sus amigos
El relato del creador de Radio 10 y de Infobae expuso la angustia de los últimos meses del comunicador. “Oscar atravesaba una dura enfermedad y en los últimos meses fue realmente difícil. Ya le imposibilitaba moverse, se caía muy seguido. La verdad que fue feo el final”, confesó visiblemente golpeado.
Hadad también reveló el desgarrador pedido que González Oro le hacía a su círculo más íntimo para evitar que lo vieran postrado: “A los amigos no quería vernos, decía: ‘No me vean así, guarden otra imagen’. A veces le hacíamos caso, a veces no”. El doloroso final cerró la vida de un hombre que se refugió en la soledad esteña hasta el último minuto.





