El mundo del periodismo y la televisión argentina se encuentra en un estado de profunda consternación y vigilia. A casi dos semanas de haber ingresado a la clínica Mater Dei, la salud del emblemático conductor Samuel «Chiche» Gelblung, de 82 años, sufrió una serie de complicaciones severas que encendieron todas las alarmas en el entorno de la medicina y la farándula. Durante la jornada de este jueves, se conoció que el experimentado comunicador atraviesa uno de sus momentos más críticos debido a un adverso cuadro clínico que obligó a suspender sus planes de intervención programados, sembrando una enorme incertidumbre sobre su evolución a corto plazo.
Según informaron fuentes sumamente cercanas al periodista a la Agencia Noticias Argentinas, el panorama actual es más que complejo debido a que padece un agresivo virus intrahospitalario combinado con una falla renal. Este último problema en sus riñones ya arrastraba antecedentes delicados, al punto de que el propio Chiche había compartido con humor en su cuenta de Instagram el fuerte desgaste que le producían las sesiones de diálisis: “Entro de 30 años y salgo de 90”, había relatado en junio de 2025 respecto al tratamiento. Desafortunadamente, la irrupción de esta nueva infección en el sanatorio terminó de desestabilizar su organismo, postergando cualquier tipo de procedimiento ambulatorio.

Glóbulos blancos por las nubes, una operación postergada y el hermetismo médico
El encargado de aportar las últimas novedades y llevar un leve manto de tranquilidad entre tanta preocupación fue el periodista de espectáculos Pablo Montagna. El columnista detalló que, dentro de la gravedad del escenario, Gelblung se encuentra actualmente “estable” y que afortunadamente “le bajó la fiebre” en las últimas horas. Sin embargo, el principal foco de atención de los profesionales de la salud está puesto en el conteo de sus análisis de sangre: los médicos aguardan con urgencia a que le “bajen los glóbulos blancos que están por las nubes”, una alteración inmunológica que responde de manera directa a la agresión del virus detectado en la internación. Debido a este delicado cuadro, el sanatorio confirmó que Chiche continúa “internado en la Unidad de Terapia Intensiva sin perspectiva de alta médica”.
Esta alarmante suba en los valores sanguíneos impidió por completo que el conductor pudiera ser sometido a la cirugía que tenía pautada para el pasado 22 de mayo, una intervención clave para tratar una trombosis en el tobillo con el fin de liberar una obstrucción arterial. Aunque en los días previos Chiche se mostraba completamente consciente, comunicado e incluso con firmes intenciones de abandonar la camilla para retomar sus múltiples labores diarias en la radio y la televisión, su cuerpo le impuso un freno absoluto.
Cabe recordar que hace poco más de un mes Gelblung ya había hablado públicamente sobre su frágil estado general, reconociendo que atravesó un bache muy complejo tras la colocación de ciertos dispositivos médicos. A pesar de que los facultativos le habían ordenado reposo estricto y absoluto, el histórico hacedor de primicias optó por desoír las advertencias para reincorporarse rápidamente a su rutina de trabajo.

