El clima de encierro, las disputas por la convivencia y las crecientes tensiones ante la conformación de las placas de nominados continúan haciendo estragos en la estabilidad emocional de los participantes de Gran Hermano Generación Dorada. En esta oportunidad, la habitación de las mujeres se convirtió en el escenario de una dramática y desgarradora secuencia protagonizada por la actriz Alejandra Majluf. Quebrada en llanto y visiblemente superada por las internas de la casa, la jugadora expuso su fragilidad mental ante la atenta mirada de sus compañeras, apuntando sin filtros contra la falta de códigos de algunos de los estrategas del juego.
La crisis estalló de manera imprevista tras un aparente cruce o discusión que dejó secuelas en la participante. Sumida en una fuerte angustia y mientras gesticulaba de forma desesperada frente a la cama, Majluf lanzó una tajante advertencia de cara a las próximas galas de eliminación: “Chicos, ni me voten, porque me van a hacer un favor. En este psiquiátrico no sé cuánto voy a aguantar, sobre todo porque si hay que jugar limpio, ¡JUGUEMOS LIMPIO!”. La contundente frase resonó en todo el dormitorio y dejó en evidencia la enorme fractura que existe hoy en los vínculos de la casa.
MAJLUF LLORANDO FJASJJAJA
«Chicos ni me voten porque en este psiquiátrico no sé cuánto voy a aguantar sobre todo porque si hay que jugar limpio, JUGUEMOS LIMPIO» pic.twitter.com/ZULLjkgN0h
— tronk (@TronkOficial) June 12, 2026
Sospechas de «actuación» y los secretos de las telenovelas
Mientras intentaba ser contenida por una de sus compañeras, quien se Merckó para ofrecerle un abrazo y pedirle que hiciera ejercicios de respiración o reiki para calmarse, la participante continuó con su catarsis discursiva. En medio del llanto, Alejandra Majluf buscó desmarcarse de quienes pudieran utilizar su vulnerabilidad para tildarla de falsa o acusarla de armar un personaje frente a los ojos del público del directo.
El truco de las ficciones al descubierto: “Y ahora seguro van a decir que esto es una actuación. Yo soy comediante, chicos, no lloro en cámara. Acá la que llora es Andrea del Boca”, ironizó entre lágrimas e intentando esbozar una sonrisa para restarle dramatismo a su propio colapso. En esa misma línea de complicidad humorística, reveló una de las técnicas más conocidas de los sets de filmación: “Yo no sé llorar, me tengo que poner menta para llorar en las novelas… ya les conté mi truco”.

