La última imagen conocida del Indio Solari con vida salió a la luz acompañada por una carta profundamente emotiva. La fotografía fue tomada el 4 de junio de 2026, apenas un día antes de su muerte, en la tranquilidad de Parque Leloir.
Quien decidió compartirla fue Gastón Daus, amigo íntimo, colaborador y una de las personas que permaneció al lado de Carlos Alberto Solari durante los últimos 26 años.
En la postal, el histórico líder de Los Redondos aparece de pie, apoyado sobre un bastón y rodeado por árboles teñidos con los colores del otoño. No hay escenario, luces ni multitudes: solo el hombre detrás del mito, caminando dentro del refugio donde atravesó sus últimos años.

“Corrí a buscarte, pero no estabas”: la escena que lo quebró
Daus comenzó su despedida recordando el apodo con el que el músico solía llamarlo: “Gavilán”.
Contó que creyó escuchar nuevamente esa voz dentro de la casa y salió a buscarlo. Pero al entrar en su habitación encontró únicamente sus pertenencias y comprendió con crudeza que su amigo ya no estaba.
La ausencia, explicó, terminó de golpearlo al ver el cuarto vacío. Aquel espacio cotidiano, cargado de recuerdos y objetos personales, se convirtió de repente en la prueba más dolorosa de la muerte.
Una amistad construida lejos de las cámaras
Gastón no se presentó en el texto como empleado ni como integrante de un equipo. Habló desde el lugar de un amigo.
Le agradeció al Indio por haberle permitido vivir los 26 años más lindos de su vida y destacó el valor de la lealtad que construyeron juntos durante más de dos décadas.
Su mensaje permitió asomarse a una relación prácticamente desconocida para el público. Mientras millones seguían al artista, Daus compartía su rutina, sus silencios, sus proyectos y la etapa más difícil de su enfermedad.
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La promesa del “Gavilán” que sembró un nuevo misterio
El cierre de la publicación fue tan conmovedor como intrigante. Daus prometió que seguirá siendo el Gavilán encargado de decir aquello que el Indio quería expresar, pero no podía.
La frase abrió interrogantes entre los seguidores. Puede referirse a pensamientos, proyectos, decisiones o materiales que Solari dejó bajo el cuidado de una de sus personas de mayor confianza.
No se brindaron más precisiones, pero la promesa sugiere que la voz del músico todavía podría aparecer mediante quienes conocieron sus últimas voluntades y conversaciones.
La imagen final del hombre detrás de la leyenda
La fotografía adquiere una dimensión estremecedora por su fecha. Fue tomada solo 24 horas antes del fallecimiento y muestra al artista en una escena completamente cotidiana. El bastón evidencia las limitaciones físicas que atravesaba, pero el gesto de señalar hacia fuera de cuadro transmite movimiento y atención.
La última imagen conocida no lo muestra vencido ni encerrado. Lo retrata de pie, entre árboles y acompañado por una persona que lo amaba profundamente.
Después de tantos recitales multitudinarios, el registro final del Indio fue íntimo: un hombre caminando por su jardín, lejos del ruido y cerca de quienes estuvieron con él hasta el final.

