El living de PH: Podemos Hablar (Telefe) fue escenario de un cruce tan desopilante como picante entre dos figuras de fuerte presencia mediática. Durante el tradicional cara a cara que propone Andy Kusnetzoff, Sol Pérez no se guardó nada y encaró a Elina Costantini sobre uno de los mitos populares más persistentes que sobrevuelan su relación con el empresario y coleccionista de arte Eduardo Costantini: las versiones sobre supuestos amarres y “brujerías”.
La panelista introdujo el tema sin rodeos al repasar los comentarios malintencionados que persiguen a la pareja desde su inicio: “Se cuestiona mucho tu vínculo, cómo empezó, se habla de absolutamente todo, de brujería, de esto y lo otro…”. Ante esto, la modelo minimizó los rumores asegurando que muchos simplemente buscan “colgarse” y lamentó que no se destaque con la misma fuerza su labor cultural, como su muestra dedicada a Frida Kahlo en el MALBA.
“Ponen una bombacha en el té”: la explicación del amarre en el punto de encuentro
Lejos de conformarse con la respuesta inicial, Pérez fue a fondo y puso en palabras la teoría conspirativa más comentada en las redes sociales. “Como a él se lo ve tan enamorado, mucha gente dice: ‘No, lo que pasa es que le hizo agua de tanga’”, disparó Sol entre risas, para luego detallar en qué consiste el mito: “No sé muy bien, pero es como que ponen una bombacha adentro de un té y lo tratan de enamorar”.
Desarticulando el planteo con una sonrisa y una dosis de fina ironía, la esposa del creador de Nordelta contestó: “¿Creen que con la cabeza que tiene mi marido se puede enamorar así?”.
Con humor, la empresaria redobló la apuesta y apuntó a la cima del poder mundial: “A veces yo digo: ‘Estoy completamente enamorada de Eduardo, pero si yo tuviera esa capacidad, lo hago con, no sé, Elon Musk’”. A lo que Sol remató cómplice: “Si funciona, todo el mundo te pide la receta”.
Un reality a beneficio para capitalizar los prejuicios
Para ponerle un broche final a los cuestionamientos por la diferencia de 44 años que mantiene con el empresario, Elina dejó picando una llamativa idea para capitalizar el ruido que genera su matrimonio:
“En algún momento voy a hacer una novela o un reality y todo lo que vayamos ganando lo vamos a donar”, adelantó sobre los proyectos que baraja para reírse de las especulaciones ajenas mientras consolida su vida junto al economista.
Con soltura y picardía, Elina Costantini desactivó al aire una de las leyendas urbanas más repetidas de la farándula argentina, demostrando que prefiere responder al prejuicio con humor y filantropía.





