La presentación oficial de la nueva temporada de MasterChef Celebrity (Telefe) debió haber sido una noche de pura celebración para Wanda Nara, pero terminó convirtiéndose en el escenario de un escándalo mediático. El tenso cruce al aire entre la conductora y Karina Iavícoli dejó tela para cortar, y Yanina Latorre se metió de lleno en el conflicto para revelar cuál fue el verdadero detonante de la furia de la empresaria.
Durante la cobertura del evento, la panelista de LAM puso sobre la mesa la relación de Wanda con Martín Migueles y, especialmente, consultó sobre la delicada causa judicial que lleva adelante el Banco Central contra el personal trainer y su socio, Elías Piccirillo. Lejos de esquivar el tema con elegancia, la mediática reaccionó con insultos fuera de micrófono —tratándola de “pelotuda”— y exigió interrumpir el móvil.
La teoría de Yanina Latorre: por qué se enojó Wanda y el rol de Norita Colosimo
Analizando el episodio en el ciclo SQP, Yanina Latorre desmenuzó la actitud de la empresaria y aseguró que la molestia principal radicó en que el reportaje se salió del guion que ella misma tenía pensado:
- Las expectativas defraudadas: “Wanda creyó que le iban a hablar de Masterchef porque en LAM está la madre”, sostuvo la conductora, explicando que la presencia de Nora Colosimo como panelista respondía a una estrategia de blindaje mediático.
- Cuestionamientos a la madre: En esa línea, Latorre criticó el papel que ocupó Nora: “Norita está ahí porque Wanda la autorizó y nunca va a decir nada que la incomode… vos no trabajás de mamá, vos sos panelista, estás haciendo un laburo”.
“No se la banca”: la verdad detrás del corte abrupto del móvil
Para Yanina, la decisión de terminar la nota de manera intempestiva expuso una enorme debilidad ante temas complejos que prefieren mantenerse bajo la alfombra. “Wanda se va porque no se bancó la pregunta. Después se hace la ‘me banco todo’. Y decir ‘Esta pelotuda’… No tiene razón y no contesta porque Karina tiene razón y porque sabe la verdad”, sentenció sin filtros.
Asimismo, la panelista hizo una comparación filosa sobre cómo reaccionaría la empresaria si los roles estuvieran invertidos y se tratara de su expareja: “Si fuera al revés, que Mauro [Icardi] vive con una denunciada por comprar dólar oficial y venderlo al blue y es socia de Piccirillo que está preso, es un drama. No le da nunca más las nenas”.
Por último, Latorre cerró señalando que el entorno íntimo de Wanda suele gravitar en torno a la credulidad ciega frente a sus parejas: “¿Podría haber contestado? No sé. Igual Wanda cree todo lo que le dice Migueles. El tipo le dice ‘No, es una mentira’, y ella le cree todo”.





