La reciente presentación de Bandana en un boliche de la Costanera, donde interpretaron apenas siete canciones, avivó las especulaciones sobre un eventual regreso del grupo. En medio de ese contexto, Valeria Gastaldi decidió sincerarse y contó que las tensiones internas tuvieron como protagonista a Lissa Vera, especialmente por cómo manejó la crisis personal que atravesaba Lowrdez Fernández. Según explicó, la organización de los próximos shows en el Gran Rex se vio afectada por ausencias y contratiempos que generaron demoras y malestar.
Gastaldi detalló que la idea original era lanzar las fechas de los conciertos durante su estadía en Argentina, pero aseguró que Vera estaba desbordada y enfrentando problemas personales que le impidieron cumplir con compromisos pactados. Por esa razón, el grupo decidió postergar los anuncios. La cantante recordó que ya había manifestado su preocupación antes del recital de noviembre y señaló que necesitaban una estructura más firme para avanzar con el proyecto.
A pesar de las diferencias, Gastaldi remarco que dentro de Bandana existe una base afectiva sólida. Explicó que, como en cualquier relación de años, hay discusiones y desacuerdos, pero el compromiso con la banda sigue intacto. Incluso contó que cuando Lissa expresó que no podía seguir momentáneamente, el resto decidió continuar de todos modos. Con el tiempo, la propia Vera tomó distancia del caos y reconoció que no quería quedar afuera de la nueva etapa.
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La cantante también habló sobre lo que implica esta etapa del grupo, especialmente ahora que Bandana ya no está bajo la órbita de Gustavo Yankelevich. Según dijo, ellas mismas se propusieron liderar su proyecto, lo que trae consigo avances, desafíos y desencuentros. Allí fue donde Gastaldi marcó su postura: evitó confrontar de manera pública y afirmó que prefiere manejar los conflictos de forma privada, lejos de la exposición mediática.
Finalmente, se diferenció de las actitudes de Vera y aclaró que, durante la crisis de Lowrdez, ella fue una de las que más estuvo presente, acompañándola tanto a ella como a su entorno cercano. Aseguró que la gente no siempre conoce lo que ocurre puertas adentro y que Bandana mantuvo comunicación constante para contener a su compañera. “Yo sabía que Lourdes necesitaba otro tipo de apoyo y así estuve, antes y después”, cerró, dejando en claro su compromiso con el grupo y con la amistad que las une desde hace más de dos décadas.

