Hernán Drago atraviesa uno de los mejores momentos de su vida, tanto en lo personal como en lo profesional. Con una agenda cargada de trabajo, pleno reconocimiento y disfrutando de su rol como papá de Luka y Lola, el modelo y conductor tenía planeado celebrar sus 50 años con un gran festejo. Sin embargo, a último momento, tomó una decisión inesperada y canceló todo.
En diálogo con la revista Pronto, Drago explicó que hoy se siente en un estado de plenitud poco habitual. “Estoy en un gran momento laboral y personal también”, aseguró, y remarcó que incluso tiene más trabajo que cuando era joven. Con más de tres décadas de carrera, destacó que el presente es el resultado de años de esfuerzo sostenido y constancia, algo que hoy le permite elegir cómo y cuándo parar.
El punto de quiebre llegó el 17 de mayo, día en que cumplió 50. A pesar de haber imaginado durante años un festejo soñado, viajes, amigos y el sur como destino, todo cambió a último momento. “Suspendí dos laburos y me quedé todo el día en pijama en mi casa. Ese fue mi festejo de los 50: solo en casa, con mis hijos”, confesó. Lejos de la fiesta, eligió la intimidad y el descanso como forma de celebración.
¿El motivo? El propio Drago lo explicó con total sinceridad. “No estaba para subirme a ningún avión. Vivo arriba de los aviones todos los fines de semana”, dijo, aclarando que el cansancio acumulado pesó más que cualquier plan ambicioso. Bariloche, su lugar en el mundo, puede esperar. Hoy la prioridad es clara: trabajo, familia y equilibrio, con la certeza de que cada etapa tiene su tiempo. Una elección simple, pero profundamente reveladora de su presente.


