La vida de Luciana Salazar sigue atravesada por el conflicto legal que mantiene desde hace años con Martín Redrado por los derechos y la manutención de su hija, Matilda. En diálogo exclusivo con GENTE desde Punta del Este, la modelo volvió a referirse al tema y dejó en claro que la situación aún no tiene resolución judicial.
Al hacer un balance de 2025, Salazar fue contundente: “La verdad es que fue un año duro. No fue un gran año”. También expresó su expectativa de que el conflicto pueda cerrarse en 2026: “Creo que el 2026 va a ser el momento en el que se va a terminar. Va a ser, realmente, el gran año en el que Matilda va a recuperar sus derechos y voy a poder festejar algo que debería ser normal”.
Consultada por cómo vive su hija esta situación, explicó que intenta mantenerla al margen, aunque Matilda sabe lo que ocurre. “Es difícil explicarle a una nena de ocho años lo que es la Justicia, los abogados… pero de a poco se le va diciendo y entiende lo que puede”, contó, y relató que la niña cree que todo podría solucionarse con un mensaje y un pedido de perdón, algo que —según remarcó— no es así.

Salazar también habló del impacto que el conflicto tuvo en su salud durante el último año. Reveló que en 2025 sufrió “estrés severo crónico” y que, además, atravesó un momento muy difícil por la internación de su padre durante un mes y medio, una situación que describió como dramática, aunque aclaró que actualmente él se encuentra bien.
Sobre Redrado, fue categórica al afirmar que no cree que haya nada que decirle en un cara a cara y sostuvo que el conflicto perjudica la credibilidad del economista. “Esto está mal. No se le hace esto a una menor. Por más despecho que tenga hacia la madre, hay una menor en el medio”, afirmó, y agregó que las desmentidas públicas y la falta de acuerdo en las audiencias judiciales siguen prolongando una disputa que, por ahora, no encuentra solución.

