El nombre de Julio Iglesias quedó en el centro de un fuerte escándalo internacional luego de que dos ex empleadas lo denunciaran por presunto abuso sexual, violencia y explotación laboral. Las acusaciones, vinculadas a hechos que habrían ocurrido en sus propiedades de Bahamas y República Dominicana, generaron un fuerte impacto mediático y activaron una investigación judicial en España que mantiene al artista bajo la lupa de la Justicia.
Tras varios días de absoluto hermetismo, el cantante español decidió pronunciarse públicamente a través de un comunicado en sus redes sociales. Allí expresó: «Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa», marcando su primera reacción oficial frente a las graves denuncias que se conocieron en los últimos días.
En el mismo mensaje, Iglesias fue contundente al rechazar cualquier tipo de conducta indebida. «Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza», afirmó. Además, dejó en claro el impacto personal que le genera la situación y sostuvo: “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”.
Mientras avanza la investigación impulsada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que tomará declaración a las denunciantes como testigos protegidos, el artista ya activó su estrategia legal. Iglesias anunció que iniciará acciones judiciales para defender su honor y confirmó la contratación del reconocido abogado penalista José Antonio Choclán. En el cierre de su descargo, agradeció el apoyo recibido: «No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtan; he sentido mucho consuelo en ellas».






