En medio del fuerte escándalo que involucró a su hijo Luca Martin, Matías Martin habló por primera vez en televisión y dejó definiciones contundentes. El conductor se refirió al cruce entre el joven y Eduardo Feinmann, luego de los dichos sobre Chiche Gelblung, y mostró su profundo malestar por cómo escaló el conflicto. Aunque evitó dar nombres propios al inicio, dejó en claro que se cruzaron límites que no está dispuesto a dejar pasar.
En diálogo con LAM, Matías fue directo al referirse al impacto personal que le generó la situación: “Se metieron con mi hijo, por supuesto que me dolió, con mi hijo, a muerte”. Sin embargo, aclaró que no piensa resolver el tema en público: “Los conflictos los resuelvo personalmente. No lo resuelvo ni por las redes, ni a través de los medios”, aunque anticipó que hablará cara a cara con quienes, según él, “se pasaron de la raya”.
El conductor también diferenció claramente los actores del conflicto. Sobre Chiche Gelblung, fue comprensivo: “No me parece una agresión, lo entiendo y lo respeto. A mi hijo se le fue larga y con Chiche no pasa nada”. En cambio, fue durísimo al referirse a los ataques posteriores que recibió Luca, en especial el comentario de Feinmann: “Mi hijo se equivoca en algo y los que lo atacan se pasan cien veces la raya de lo que hizo él”, remarcando que hubo una desproporción injusta y cruel en la reacción mediática.
Sin vueltas, Matías Martin calificó el mensaje de Feinmann como inadmisible: “Hizo un comentario filonazi, no sé qué es una raza pura, habló de ADN”, y agregó una reflexión contundente: “Yo soy un buen tipo, pero mi hijo es un ser de mierda. No funciona así”. Finalmente, dejó en claro que acompañará a Luca sin condiciones: “Estoy con él codo a codo hasta el último día de mi vida”, mientras aseguró que mantiene un excelente vínculo con Nancy Duplaá. Una defensa férrea que reavivó el debate y volvió a colocar al escándalo en el centro de la escena.





