La mudanza de Jimena Barón y Matías Palleiro no fue tan idílica como muchos imaginaban. La cantante y el exdeportista comenzaron la remodelación de su nuevo hogar con una meta clara: que Arturo, su hijo, tuviera por fin su propia habitación y más comodidad para toda la familia. Sin embargo, lo que prometía ser un proyecto lleno de ilusión rápidamente se transformó en una seguidilla de diferencias domésticas que la artista decidió mostrar sin filtros en redes sociales, dejando al descubierto el lado más real, y caótico, de la convivencia.
A través de historias de Instagram, Jimena relató entre risas y quejas el detrás de escena de las decisiones estructurales. “ATENCIÓN HOY FUIMOS A LA CASA NUEVA MATÍAS DANDO ÓRDENES. Vamos a hablar de la parte NO ROMÁNTICA de armar un hogar de a dos. HAY QUE PINTAR SÍ”, escribió junto a una imagen de su pareja evaluando reformas. Los desacuerdos no tardaron en aparecer, especialmente cuando discutieron sobre los baños: “Por eso digo que hay mucho baño”, lanzó ella, mientras él respondía: “Ese desempate no es desempate”. Entre bromas, Jimena explotó: “Ay, Dios mío, voy a matar”.
La tensión siguió con la logística del lavarropas y el uso de los espacios. “Mi propuesta fue poner en este baño (que no vamos a usar) un lavarropas así lavamos y colgamos la ropa ahí afuera más directo y no hay que subirla desde la cocina, pero no estamos de acuerdo con NADA”, explicó. Matías retrucó firme: “Es un toilet, no es un baño”, y ella remató divertida: “AY DIOS MÍO LO VOY A MA7AR”. Incluso se cruzaron por detalles insólitos: “Yo quiero que vos caigas todos los días en ese baño. Si yo te veo que vos cagas en otro baño o algo, vas a vivir a otro lado”, bromeó la cantante, mientras él respondía: “Desnudo en el vestidor”.
No fue el único contrapunto. En otra grabación, Jimena ironizó sobre los planes más ambiciosos de su pareja: “Matías dice: ‘Bueno, acá yo tiro esto abajo, hago una arcada… rompo todo esto y aparezco en frente de la heladera’”, contó entre carcajadas. El supuesto pedido de un sauna también desató risas y acusaciones cruzadas: “Acá en esta pared va un sauna, ¡vos lo dijiste!”, aseguró ella. Aunque las chicanas dominaron la escena, ambos dejaron claro que todo formó parte del humor cotidiano. Así, entre reformas, discusiones y amor familiar, la pareja mostró que armar la casa soñada también implica negociar… y reírse de las diferencias.



