Mauro Szeta decidió tomarse un descanso de la rutina y eligió Mendoza como destino para unos días de vacaciones en familia. El periodista compartió en sus redes sociales distintas postales del viaje junto a su esposa, Clarissa Antonini, y Nano, el hijo de ella, a quien Szeta quiere como propio. A través de imágenes y mensajes, fue mostrando cómo el cambio de paisaje también impactó en el ánimo.

Desde el inicio del viaje, el conductor dejó en claro el espíritu de la escapada. En las primeras fotos se lo ve rodeado de montañas, caminos de tierra y naturaleza abierta, en escenarios típicos de la provincia cuyana. Junto a esas imágenes escribió: “Empezando unos días de descanso. Recargando energía”, reflejando la necesidad de bajar el ritmo y desconectarse.

Uno de los momentos más destacados fue una postal frente a un lago de color turquesa, con las montañas de fondo. Allí, Szeta expresó su admiración por el lugar elegido y aseguró: “Desde este lugar increíble, la mejor vista de Mendoza”. Además, anticipó cómo imaginaba el cierre del viaje: “Ya imagino la misma foto al final del viaje, más descansados y más felices”.
El costado más íntimo apareció en una selfie nocturna junto a Clarissa Antonini, donde ambos se mostraron sonrientes y relajados. Acompañando la imagen, el periodista le dedicó un mensaje cargado de afecto: “Te amo, Clarissa, con vos todo es más inteligente y audaz”, dejando ver la complicidad que comparten.

Días después, ya instalados en Potrerillos, Szeta volvió a publicar imágenes familiares y reflexionó sobre el efecto del descanso. “Amo irme de vacaciones en familia”, escribió, y agregó: “Tal como imaginé… en el día a día se nota el cambio en nuestras caras”. En el cierre, resumió el espíritu del viaje: “Cada tramo de nuestro recorrido por Mendoza estamos más relajados y disfrutando de lo importante de la vida”, acompañado de nuevas postales de la provincia.

