La expulsión de Carmiña Masi de Gran Hermano Generación Dorada por sus comentarios contra Jenny Mavinga sigue generando repercusiones. Invitada a A la Barbarossa, la ex participante intentó explicar lo ocurrido dentro de la casa y aseguró que su intención nunca fue ofender.
“Tuve mala suerte. Los que me vieron en la casa saben que soy una persona frontal. Si yo no hubiese querido pedir disculpas, no lo hubiese hecho”, expresó Masi. Además, contó que tras su salida quiso hablar con Mavinga antes de abandonar definitivamente el reality. “Yo le quería explicar y pedirle disculpas. Ella me dio un abrazo y eso me hizo bien”, sostuvo.
Durante la entrevista, la periodista también reconoció que su frase fue “desafortunada” y que en ese momento no dimensionó el impacto que podía tener. “Si alguien tiene una cámara 24 horas y no dice algo cancelable en su casa porque está cómodo, no sé”, planteó al intentar contextualizar lo ocurrido.
Sin embargo, la explicación no convenció a todo el panel. La periodista Analía Franchín fue una de las más críticas y directamente la trató de racista. Masi rechazó esa acusación y defendió su relación con su ex compañera: “No soy racista, sino no hubiese compartido nada con Mavinga. Muchas veces la contuve. Una persona racista no va a compartir un segundo con alguien a quien le da asco”.
En el debate también intervinieron Diego Brancatelli y Romina Uhrig, quienes cuestionaron sus dichos y su actitud tras salir de la casa. Frente a las críticas, Masi se mantuvo firme: “Me equivoqué, voy a pedir disculpas porque no tengo problemas. ¿Me quieren crucificar? Háganlo. No voy a llorar ni victimizarme”.
Carmiña se arrodilló ante el panel de #ALaBarbarossa: «¿Qué más quieren que haga? ¿Quieren que llore? ¿Me quieren crucificar? ¿Volvimos a la época de hoguera? Ya pedí 40 mil veces disculpas ¡PERDÓN PERDÓN!» pic.twitter.com/nnwL7ZOcew
— TRONK (@TronkOficial) March 13, 2026





