La llegada de Leandro Paredes a Boca Juniors y su inminente participación con la Selección Argentina volvió a poner a su familia en el centro de todas las miradas. Sin embargo, no todo es color de rosa para el círculo íntimo del campeón del mundo. Su esposa, Camila Galante, quedó en el ojo de la tormenta tras una serie de actitudes que despertaron el enojo del público y de otros padres.
El escándalo en el colegio de Canning: horarios VIP y advertencias a los alumnos
La polémica estalló en las últimas horas a raíz de una fuerte revelación del periodista Sergio Rek a través de su cuenta de X. Según su información, existe una profunda indignación entre los padres de una exclusiva institución educativa de la zona de Canning por los insólitos pedidos de la esposa del mediocampista.
El periodista detalló que Galante le solicitó a las autoridades del colegio que sus hijos ingresaran en un horario diferente al del resto del alumnado. ¿El motivo? Evitar que otros padres o estudiantes se cruzaran con Leandro Paredes en la puerta y le pidieran fotografías. Pero el presunto trato preferencial no terminó ahí. Rek agregó que los directores ingresaron a las aulas para advertir a los compañeros, explicando la situación y solicitando que los hijos de la pareja no fuesen «atosigados» ni molestados con preguntas sobre la carrera deportiva de su padre. Esta decisión generó un gran malestar entre las demás familias, quienes sintieron que se cruzó un límite.
Hay indignación en algunos padres de un colegio de la zona de Canning porque Camila Galante, esposa de Paredes, le pidió a las autoridades que sus hijos ingresaran más tarde para que nadie se cruzara con Leandro para no pedirle fotos. Además, los directores entraron a las aulas
— Sergio Rek (@SergioRek) March 21, 2026
Marcar territorio frente a las fanáticas
Esta controversia escolar sale a la luz apenas días después de otra actitud que llamó la atención en las plataformas digitales. En un clima de pura efervescencia futbolera, Paredes es constantemente elogiado por sus seguidores. Ante esto, Camila decidió dejar un mensaje contundente para frenar los halagos de las fanáticas.
El mediocampista había compartido una imagen de sus botines personalizados, los cuales llevan grabados los nombres de su círculo íntimo: Camila, Victoria, Giovanni y Lautaro. Lejos de dejarlo pasar, ella se encargó de repostear la fotografía en sus propias cuentas. Para muchos usuarios, este gesto no fue un simple detalle romántico, sino una manera directa de «marcar territorio» y recordar públicamente quién es la dueña del corazón del codiciado jugador.

