El tiempo pasa, pero las heridas del escándalo mediático más grande de 2024 parecen seguir abiertas. A casi dos años de la explosiva separación que paralizó al país, Roberto García Moritán decidió romper el silencio y, lejos de mostrarse superado, abrió su corazón con una profunda reflexión donde el victimismo y la nostalgia fueron los grandes protagonistas.
El estigma de ser «el ex» y el vínculo obligado por Anita
En una íntima charla con El Cronista Stream, el empresario se animó a hablar de cómo es su vida hoy, lejos de los flashes y las alfombras rojas que compartía con Pampita. Aunque reconoció que el diálogo con la modelo es cotidiano y cordial pura y exclusivamente por la crianza de Anita, la hija que tienen en común, dejó en claro que le pesa muchísimo la etiqueta que le quedó en la calle.
“Cuando alguien me insulta me dicen: ‘eh, exmarido’, y pobre tipo ese que está del otro lado, que no entendió nada“, disparó Moritán, intentando sacar chapa de la familia que «supieron armar» en su momento y de la cual, asegura, solo guarda buenos recuerdos.
El lamento final: “Mintieron sobre mi vida“
Sin embargo, el momento más fuerte de la entrevista llegó cuando le preguntaron si extraña esa vida de ensueño junto a la conductora. “A veces sí… Fue una realidad con la que tuve que convivir, porque perdí todo“, confesó con un tono de resignación que dejó a más de uno sin palabras.
Al profundizar sobre el alcance de esa letal frase, Moritán no se guardó nada y le apuntó directamente a la prensa que cubrió su ruptura. “Todo es todo. Familia, trabajo, credibilidad, confianza, nombre, todo. Miraba televisión y veía gente hablando sin saber, mintiendo sobre cosas que no tienen nada que ver con mi vida“, sentenció. Un descargo a corazón abierto que vuelve a ponerlo en el centro de la escena, demostrando que el fantasma de Carolina Ardohain sigue más presente que nunca.

