El exfutbolista Brian Sarmiento protagonizó un desopilante y escatológico momento en vivo dentro de la casa de Gran Hermano. Corrió completamente desnudo desde el baño para atender el teléfono, pero su ansiado beneficio terminó en un fracaso rotundo.
El reconocido jugador de perfil alto se volvió absolutamente viral este jueves en la pantalla de Telefe. Lejos de las habituales discusiones de convivencia, desató carcajadas masivas al aparecer con los pantalones bajos en pleno programa.
Todo comenzó cuando Santiago del Moro anunció que el temido aparato sonaría con una consigna muy especial. Quien lograra atenderlo primero, tendría el enorme poder de dejar sin la esperada fiesta de fin de semana a diez compañeros.
“Sin subirse el pantalón”: la alocada y escatológica corrida
Cuando el teléfono finalmente sonó, varios competidores corrieron desesperados por los pasillos de la casa. Sin embargo, el deportista irrumpió inesperadamente en la escena, saliendo eyectado directamente desde el inodoro para tomar el tubo antes que nadie.
Las reacciones en el estudio central no tardaron en llegar frente a las insólitas imágenes. “El tipo estaba en el inodoro y Danelik no escucha porque estaba con el secador de pelo”, relató el animador entre lágrimas de risa.
“Sin subirse el pantalón ni higienizarse”, sumó la panelista Mariana Brey al ver la repetición del tenso momento. Por su parte, Eliana Guercio coincidió en que esta alocada reacción impulsiva se convertiría instantáneamente en un meme viral.
La actitud sobradora, el enojo rival y un giro inesperado
Haciendo uso de su flamante beneficio, el mediático fue nombrando uno por uno a sus rivales con muchísima soberbia. Dejó sin celebración a figuras fuertes como Andrea del Boca, Yipio, Juanicar, Franco, Nazareno y La Maciel, entre otros.
Esta actitud sobradora generó muchísimo malestar entre los afectados por la drástica medida. Fue justamente La Maciel quien terminó soltando una polémica y repudiable frase de bronca frente a todos: “Qué se puede esperar de un pobre con poder”.
Sin embargo, la venganza llegó más rápido de lo esperado gracias a la picante intervención del conductor. “Quien atienda deberá elegir a 10 jugadores para impedirles que vayan y después se enterará que tampoco podrá asistir”, leyó de sorpresa.
“Brian, tampoco vas a la fiesta”, remató el presentador, desatando el festejo descontrolado de todos los señalados. Sin otra opción, el exjugador de Newell’s terminó riéndose de su propia y absoluta mala fortuna frente a las cámaras.

