Una nueva gala de eliminación en Gran Hermano: Generación Dorada terminó en un escándalo entre Andrea del Boca y Solange Abraham. Las participantes terminaron a los gritos y se dijeron de todo.
El conflicto comenzó por la sanción respecto a la comida terminó escalando rápidamente en un cruce que estuvo cargado de chicanas, reproches y la forma de juego.
Todo comenzó cuando desde el exterior de la casa Sol y Cinzia escucharon gritos del exterior. “Sol, la gente te ama. Sol y Cinzia a la final”, lejos de que ese comentario pase desapercibido, alteró los ánimos de la casa porque rompieron una regla fundamental:no hacer referencia a los comentarios de la gente.
Luego llegó el comunicado que generó el conflicto, perdieron la prueba semanal y solo obtuvieron el 25% del presupuesto. El detonante de la organización de la comida generó la furia de las dos mujeres de la casa.
Una pelea que terminó a los gritos
Andrea del Boca apuntó directamente contra Sol y le reprochó su falta de participación en la cocina: “No cocinaste nunca para toda la casa. No sabés qué es lo que necesita toda la casa, mi amor”.
Tras esa declaración, Sol no dudó en responderle y preguntarle si tenía algún problema con ella y dejó de lado el problema de la comida para asegurar que la actriz la ataca constantemente y de estar manteniendo un papel dentro de la convivencia. “Andá a actuar un personaje”, le dijo en un momento del cruce.
Visiblemente molesta por la situación, Andrea del Boca le respondió contundente: “Hace 57 años que trabajo, mami. Gracias a mucha gente que no es como vos”.
La situación siguió escalando luego de que la actriz defienda su profesión: “La gente que subestima las telenovelas me rompe profundamente las pelotas” y le surigió que subestime al público. La actriz también responsabilizó a la modelo por ser responsable del 25% del presupuesto semanal. Como en cada edición, la comida siempre genera conflictos dentro de la convivencia. En esta oportunidad la tuvo a la actriz como centro de la polémica.

