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Farándula

Reuniones, “excesos” y escándalo: la grave denuncia contra el “Mono” Navarro Montoya

Por Redacción Chisme
Tandil fue epicentro de una celebración que terminó con acusaciones cruzadas y una abultada deuda.
Mono Navarro Montoya

El histórico arquero de Boca Juniors enfrenta uno de los momentos más escandalosos de su carrera, esta vez lejos de los estadios. Un empresario gastronómico lo llevó a la Justicia por dejar un tendal de deudas que supera los 10 millones de pesos en un restaurante de Tandil. Lejos de guardar silencio, el exfutbolista reconoció el rojo financiero y apuntó los cañones directamente contra su exclub.

Cenas VIP y facturas sin pagar: la grave acusación

El conflicto estalló a raíz del reciente paso de Carlos Navarro Montoya por la ciudad bonaerense de Tandil, etapa en la que se desempeñó como director técnico del club Santamarina. Según la denuncia radicada por el dueño del local gastronómico, el «Mono» acudió sistemáticamente al establecimiento durante su ciclo como DT y consumió sin jamás abonar la cuenta.

Para blindar su reclamo y evitar que la acusación sea desestimada, el empresario presentó pruebas contundentes ante los tribunales:

  • El archivo del escándalo: adjuntó la tira completa de tickets y comprobantes impresos que detallan cada una de las comidas realizadas por el exarquero.
  • Un rojo exorbitante: la suma acumulada por los consumos impagos asciende a la impactante cifra de 10 millones de pesos.

“No me pagaron ni a mí: el furioso contraataque del Mono

Lejos de esconderse o negar los almuerzos y cenas, Navarro Montoya dio la cara y blanqueó la existencia de la abultada deuda gastronómica. Sin embargo, ejecutó una rápida maniobra y trasladó la responsabilidad absoluta a la dirigencia de Santamarina de Tandil.

El exentrenador del equipo aurinegro justificó el impago argumentando que existía un acuerdo donde la institución deportiva debía hacerse cargo de cubrir los gastos de su alimentación diaria mientras durara su contrato. “El club no le pagó al restaurante ni a mí”, disparó sin filtro, dejando en evidencia un feroz quiebre con la dirigencia y sumando un reclamo económico propio contra su exempleador.

Un laberinto judicial de responsabilidades cruzadas

Con las facturas sobre la mesa y las acusaciones volando de un lado al otro, el conflicto económico quedó íntegramente en manos de la Justicia.

Los tribunales correspondientes deberán desentrañar ahora los términos del contrato firmado entre el exfutbolista y el club Santamarina para determinar, legal y patrimonialmente, a quién le corresponde saldar la cuenta millonaria, en un expediente que expone la desprolijidad del fútbol de ascenso y golpea la imagen de uno de los máximos ídolos del deporte nacional.

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