La red narco vip en los hospitales porteños sumó un capítulo que hiela la sangre. Luego de los sorpresivos allanamientos en el barrio Santa Bárbara, la Justicia imputó formalmente a la residente Chantal “Tati” Leclercq, la mejor amiga de Delfina “Fini” Lanusse. Los peritos descubrieron que fue la última persona en comunicarse con Alejandro Zalazar antes de su sobredosis y sospechan que alteró y borró evidencia vital del teléfono de la víctima para encubrir la logística criminal detrás de las fiestas clandestinas tarifadas.
🚨CAUSA PROPOFOL: ASÍ ALLANABAN UNA DE LAS CASAS DE LAS IMPUTADAS, LA MÉDICA CHANTAL LECLERQ
SE SECUESTRÓ SU CELULAR Y LA TABLET pic.twitter.com/C1OJwsBu5l
— Belén Corvalán (@belpoliciales) April 9, 2026
Pericias informáticas y encubrimiento: la maniobra letal que delató a Tati
Lo que comenzó como una simple declaración testimonial para intentar despegarse del robo sistemático en el Hospital Italiano, terminó convirtiéndose en su propia trampa. La situación procesal de la íntima de “Fini” Lanusse se agravó drásticamente en las últimas horas, cuando la investigación tecnológica expuso su oscuro y presunto rol en el fatídico final de Alejandro Zalazar.
El rastreo de las comunicaciones confirmó que Leclercq fue el último contacto directo del anestesiólogo antes de que fuera encontrado sin vida en su departamento de Palermo. Pero el dato que verdaderamente alarmó a los fiscales es la comprobación de una brutal manipulación en el dispositivo móvil del fallecido:
- Borrado de pruebas: los investigadores sospechan que “Tati” intervino el celular de su colega para eliminar chats, registros y contactos que podrían exponer la verdadera cadena de distribución del propofol.
- Secuestro de dispositivos: tras este hallazgo, la Justicia ordenó dos redadas urgentes. El golpe principal ocurrió en la lujosa propiedad familiar de la residente en Tigre, donde las autoridades lograron incautar su teléfono personal y una tablet, piezas clave para desentramar los oscuros secretos de los residentes médicos.
Novedades en la causa Propofest: Tati y Fini están hasta las manos https://t.co/hOLyxjpqa8 pic.twitter.com/dFNPQZjIZ7
— BLENDER (@estoesblender) April 8, 2026
Contradicciones, pacto de silencio y el negocio millonario de los «viajes»
La reciente imputación por manipulación de pruebas destruye por completo la fachada de “consumidora ingenua” que Leclercq intentó instalar frente a la Asociación de Anestesiólogos. En aquella oportunidad, la joven había confesado que participaba de los viajes controlados con fentanilo, pero juró que las drogas provenían exclusivamente del Hospital Rivadavia (donde ella trabajaba) y negó rotundamente haber cruzado caminos de consumo con Hernán Boveri o Delfina Lanusse.
Sin embargo, las pericias toxicológicas y los lotes de las ampollas encontradas junto al cadáver de Zalazar coinciden exactamente con los faltantes denunciados por el Italiano, dejando en evidencia el enorme esfuerzo de “Tati” Leclercq por sostener el pacto de silencio de Fini Lanusse y proteger a la cúpula del escándalo de las drogas de quirófano.
Mientras los especialistas informáticos intentan recuperar la información eliminada del teléfono del fallecido, la fiscalía avanza con paso firme sobre la hipótesis más grave y escandalosa de todas: lejos de ser un simple desvío de fármacos para el “consumo entre amigos”, la Justicia cree estar frente a una organización dedicada a la venta de anestésicos en fiestas privadas, cobrando millonarias entradas VIP para jugar a la ruleta rusa con la muerte.


