La mañana en la casa de Gran Hermano arrancó con muchísima tensión y los ánimos por el piso. El drástico recorte en los beneficios semanales colmó la paciencia de Brian, quien decidió no guardarse absolutamente nada y aprovechó las cámaras de la habitación para lanzar una letal campaña en contra de sus compañeros.
Desde la cama, recién despierto y acompañado por una de las jugadoras que tomaba mate a su lado, el participante miró fijamente a la lente para hacer un descargo sin ningún tipo de filtro. Cansado de las malas condiciones de convivencia, apuntó todos sus cañones contra dos de los responsables directos de la crisis de la casa.
“La mitad del presupuesto. No tenemos agua caliente, solamente una hora”, comenzó quejándose amargamente, dejando en evidencia el malestar generalizado que se vive en el encierro por estas horas.
“Ya saben qué hacer”: el contundente mensaje al público
Lejos de intentar apaciguar las aguas, Brian fue directo al grano y le puso nombre y apellido a los culpables de esta situación extrema. “Se lo debemos todo a Nazareno y a Pincoya. Así que ya saben qué hacer, locos”, disparó con ironía y firmeza, pidiéndole a sus seguidores que tomen cartas en el asunto de cara a la próxima gala.
Para rematar su explosivo mensaje matutino, el jugador dejó en claro cuál es su máximo deseo para la noche de eliminación. “Ya llegó la hora. Hoy Nazareno se tiene que ir para la casa. Les mando un abrazo, ya saben”, concluyó con un gesto de pulgar arriba, marcando su clara estrategia para limpiar la casa.


