Franco Colapinto vivió una jornada a pura emoción y adrenalina en las calles de Buenos Aires. Minutos antes de subirse al monoplaza para hacer delirar a la multitud presente en Palermo, el piloto argentino de Fórmula 1 protagonizó un tierno e inolvidable reencuentro con su abuela, fundiéndose en un abrazo que conmovió a todos los presentes.
El joven corredor de 22 años no dudó en acercarse a ella para llenarla de besos y cariño. Este gesto cobró una enorme relevancia emotiva, ya que su abuela es una de las pocas integrantes de su círculo familiar íntimo que no puede acompañarlo en sus constantes viajes internacionales por el exigente calendario de la máxima categoría.
“Traer un Fórmula 1 al país es algo muy lindo para los fanáticos, pero también para mi familia, como por ejemplo mi abuela que no puede venir a verme a las carreras. Hacer algo acá, cerquita de su casa, me pone muy contento”, expresó Colapinto, visiblemente emocionado durante una charla con sus seguidores.
La abuela de Franco Colapinto no puede viajar a ver a su nieto. Jamás lo vio en un auto de F1 en persona, con su evento en Buenos Aires ella lo pudo ver por PRIMERA VEZ.
El abrazo de la abuela y el nieto ❤️ pic.twitter.com/ETrj0Nug6v
— Poirot (@Argenpoirot) April 26, 2026
El homenaje a Juan Manuel Fangio y el rugir de los motores
Además de la locura desatada por sus trompos a bordo del espectacular Lotus E20, el evento preparó un sentido homenaje para la mayor leyenda del automovilismo nacional: Juan Manuel Fangio. Colapinto tendrá el inmenso honor de manejar una réplica del icónico Mercedes Benz W196 Roadster, la famosa «Flecha de Plata» con la que el quíntuple campeón del mundo se consagró en 1954 y 1955.
Esta réplica respeta casi por completo el modelo original, adaptando únicamente el motor. Debido a que los materiales originales como el titanio y el magnesio ya casi no se consiguen, la organización optó por utilizar un motor Mercedes moderno para garantizar el funcionamiento perfecto durante el circuito delimitado en Palermo.


