Su paso por la casa más famosa del país llegó a su fin, pero la verdadera tormenta lo espera afuera. La reciente eliminación de Brian Sarmiento de Gran Hermano no es un hecho aislado, sino el último capítulo de una vida marcada por la controversia, el despilfarro y los conflictos en los tribunales.
Desde una millonaria deuda por alimentos y embargos televisivos, hasta juicios contra clubes de fútbol y actitudes repudiables que asquearon al público. El detrás de escena de la estrepitosa caída de un jugador que cambió la pelota por los escándalos.
La confesión a Santiago del Moro que cambia todo
El momento de su salida del reality destapó una cruda verdad. En un tenso mano a mano con Santiago del Moro en La Cumbre, el exfutbolista dejó de lado la soberbia para admitir su absoluta ruina financiera y el verdadero motivo de su sobreexposición.
- Bancarrota total: acostumbrado a los vuelos en primera clase y a los lujos europeos, Sarmiento confesó que tras colgar los botines sufrió un colapso económico producto de su nula capacidad de gestión. “No me había quedado nada”, reconoció sin filtros.
- Un ingreso por necesidad: su llegada a GH no fue por el sueño de la fama, sino por supervivencia pura. Admitió que entró desesperado para generar liquidez, poder pagar la cuota alimentaria de sus hijas y, eventualmente, restablecer el vínculo con ellas.
- El choque con Andrea del Boca: en esa misma charla, culpó a la actriz de haber diseñado un “plan psicológico” para desestabilizarlo dentro del juego, tocando justamente su punto más débil: su fracaso en la paternidad.
Embargos y abandono: el feroz frente judicial con su expareja
La desesperación económica que blanqueó en Telefe tiene nombre, apellido y un voluminoso expediente judicial. Su expareja, Tessie Poza, le declaró la guerra tanto en la Justicia como en los medios por el abandono económico y afectivo de Frida, la hija de 10 años que tienen en común.
- Deuda millonaria: la Justicia constató que el exjugador acumulaba 22 meses de atraso en el pago de la cuota alimentaria, lo que generó una deuda superior a los 12 millones de pesos.
- El sueldo en la mira: el escándalo escaló a tal punto que los abogados de su ex lograron intervenir sus ingresos televisivos. La Justicia ordenó embargar el jugoso sueldo de 1,5 millones de pesos semanales que Sarmiento cobraba en Gran Hermano, destinando ese dinero directamente a saldar su obligación como padre.
Escupitajos y homofobia: el complejo final en Gran Hermano
Si su historial afuera era caótico, su comportamiento dentro del aislamiento terminó por hundir definitivamente su imagen pública, ganándose el rechazo masivo de los televidentes y sellando su boleto de salida.
- Un gesto imperdonable: días antes de su eliminación, las redes estallaron de indignación al viralizarse una imagen en la que se lo veía escupiendo en la bacha y sobre los platos donde comían sus compañeros. “Es inmundo y da asco”, fue el clamor popular que exigía su expulsión.
- Agresividad y discriminación: a esta repudiable actitud se sumaron sus cruces llenos de homofobia hacia participantes como Juani Car y Danelik. Lejos de disculparse, el jugador intentó justificar sus palabras escudándose en que era “dialecto de la calle” y una táctica de “juego psicológico” para sacar de eje a sus rivales.
De las canchas a los tribunales: juicios y mala conducta deportiva
El declive de Brian Sarmiento comenzó mucho antes de pisar un estudio de televisión. Su carrera como deportista profesional estuvo minada de salidas conflictivas, priorizando casi siempre la exposición mediática, la música y el baile por encima de la disciplina que exige el fútbol.
- La insólita guerra contra Newell’s: el escándalo deportivo mayor se dio cuando decidió demandar a Lepra por más de dos millones de pesos. Sarmiento alegó que el club era responsable de los problemas físicos que le dejó un accidente automovilístico ocurrido mientras se dirigía a entrenar.
- Despidos por inconducta: su paso por el exterior tampoco se salvó de las polémicas. En el club Aurora de Bolivia, le rescindieron el contrato a los pocos meses alegando “comportamientos” incompatibles con las reglas de la institución, terminando todo en un litigio cruzado ante la FIFA.


