El caso Pamela Pombo y Patricio Albacete no para de escalar. Semanas después de que se conocieran los videos que muestran al ex integrante de Los Pumas agrediéndola en su propia casa, la situación de la modelo sigue siendo crítica.
Está recluida, con miedo, y el hombre que la golpeó no aparece. La justicia avanza, pero despacio. Y mientras tanto, desde adentro del círculo cercano de Pamela surgió una voz que nadie esperaba: la de Johanna Villafañe, la mujer con la que saltó a la fama como su “hermana”.
Pamela sigue encerrada y Albacete no aparece
Tras la denuncia penal presentada en la Oficina de Violencia Doméstica, la justicia ordenó que Albacete abandone el domicilio que compartía con Pamela en el barrio porteño de Recoleta y le impuso una restricción perimetral de 200 metros. Además, se le otorgó a la denunciante un botón antipánico.
Sin embargo, el alivio legal no alcanza para calmar el terror. Según Johanna Villafañe, Pamela está absolutamente aterrada, no se anima a pisar la calle, dejó de frecuentar los lugares que solía ir, y nadie sabe con certeza dónde está Albacete. Se habla de que tiene varias propiedades, pero su paradero exacto es un misterio. Ella, en cambio, está fija en la casa que antes era el escenario de las agresiones y que hoy es su único refugio.
El video que se vio no era el peor
Eso es lo que más impacta del caso. La propia Pamela lo dijo en SQP (América TV): el video presentado como prueba es el más tranquilo que tiene. Las agresiones escalaron mucho más allá de lo que se mostró.
En las imágenes difundidas se ve al exjugador sujetarla del cuello, sacudirla con violencia, tirarla al piso y quitarle el celular por la fuerza mientras la insulta. Todo eso, según Pombo, fue solo una parte del infierno que vivió durante meses.
La violencia, según su relato, empezó en agosto de 2024, apenas tres meses después del casamiento. La dinámica era siempre la misma: él la acusaba de fabular, la llamaba loca cuando ella le preguntaba por infidelidades, y luego venía la agresión física. El detonante de uno de los episodios fue encontrar ropa interior de otra mujer en el auto de Albacete.
Quién es Patricio Albacete y por qué su caso sacude al rugby argentino
- Albacete es exintegrante de Los Pumas, la selección argentina de rugby, y una figura reconocida en el deporte nacional.
- La relación con Pamela se formalizó con un casamiento civil en diciembre de 2024, seguido de una celebración en Pilar.
- Ante los reclamos de Pamela por las infidelidades, Albacete siempre respondía lo mismo: que ella estaba inventando cosas. También había reconocido tener problemas de ira por los que hacía terapia, algo que ella tomó como señal de que quería cambiar.
- La abogada de Pamela, Ivana Crea, confirmó que el exdeportista además eliminó de su teléfono la aplicación con acceso a las cámaras de seguridad del departamento.
Johanna Villafañe rompió el silencio: “Yo también sufrí violencia y Pamela me dio la espalda”
El momento más tenso del programa no lo protagonizó la abogada ni la producción. Lo protagonizó Johanna Villafañe, una mujer que llegó con su propia historia de violencia y con algo pendiente de hace diez años.
Johanna y Pamela se vinieron juntas desde Mendoza cuando eran jóvenes, con el sueño de instalarse en Buenos Aires y trabajar en los medios. Eran más que amigas: convivían, se consideraban hermanas. Pero cuando Johanna empezó una relación violenta con un exjugador de fútbol (identificado por el programa como Pipi, ex de Vicky Xipolitakis) y el vínculo se tornó un infierno, Pamela no estuvo a su lado.
Según contó Johanna, mientras ella le pedía que no dejara subir a ese hombre al departamento, Pamela se hizo amiga de él. Vio los maltratos y miró para otro lado. Y cuando Villafañe necesitó que fuera su testigo en la denuncia, no contó con ella.
Años después, al ver el video de Pamela siendo golpeada, Johanna publicó un mensaje que rápidamente se volvió polémico: “La vida te devuelve lo que das. ¿Te acordás, Pame? Cuando yo sufría violencia de género y vos subías al departamento a mi ex sin mi consentimiento para que me golpee”.
Lo borró casi de inmediato, pero ya era tarde. De hecho explicó que no le desea ese infierno a nadie porque ella lo vivió y sabe lo que es pensar que te vas a morir. Su mensaje no iba dirigido a desestimar lo que le pasó a Pamela, sino a señalar que en su momento no recibió la misma empatía que hoy el mundo le pide que tenga.


