El detrás de escena de la televisión suele esconder feroces internas, y en las últimas horas, una explosiva pelea dejó a los pasillos de la farándula completamente en shock. Según revelaron en la pantalla de LAM (América TV), el conductor Tomás Dente protagonizó un escandaloso ataque de furia contra su histórica panelista, Andrea Bisso. Al parecer, la relación laboral estaría totalmente rota y el presentador la habría acusado a los gritos limpios de ser una «mala compañera». El conflicto interno escaló a un nivel tan alto que derivó en drásticas y humillantes represalias frente a las cámaras.
La contundente información filtrada por el equipo de Ángel de Brito indica que el enojo de Dente llegó a un punto de no retorno a raíz de los constantes roces de Bisso con la mediática Adriana Aguirre, quien se sumó recientemente al panel. “Tomás estaba sacado a los gritos diciendo que no la quiere más, que se vive quejando”, detallaron en el programa. Como supuesto castigo ejemplar, el conductor habría exigido apartar a la periodista de forma inmediata, desplazándola hacia la última silla en la punta de la mesa y quitándole la «cucaracha» (el auricular que la conecta con las directivas de la producción).
💣 TOMÁS DENTE SE HARTÓ DE ANDREA BISSO
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— América TV (@AmericaTV) May 8, 2026
La incómoda defensa de Andrea Bisso y la letal respuesta de LAM
Frente a la inmensa repercusión del rumor, la propia Andrea Bisso fue contactada telefónicamente en pleno programa en vivo. Sin embargo, se vivió un momento de máxima tensión cuando la periodista comenzó a justificarse pensando que era una charla privada y De Brito tuvo que advertirle que estaba saliendo al aire. Visiblemente incómoda e intentando cuidar su puesto, bajó el tono del escándalo y desmintió los supuestos llantos por el maltrato. “Hubo un malentendido, pero nada que ver. Estaba desbordada con temas personales y de salud de mi hijo”, argumentó la comunicadora.
En un claro intento de poner paños fríos a la guerra interna, Bisso minimizó el supuesto castigo disciplinario, asegurando que el repentino cambio de asiento «no es problema» y que la sugestiva falta de auricular se debe pura y exclusivamente a que “no alcanzan y las van rotando”. No obstante, la tibia y nerviosa desmentida no convenció en absoluto al picante panel de LAM, quienes ratificaron la información inicial de principio a fin. “Si llamás a Tomás, te reconoce la pelea”, sentenciaron desde el estudio, cerrando el escandaloso informe con un letal dardo para el conductor: “A Tommy le molesta todo, todos los días se queja de alguno”.

