La relación entre Wanda Nara y Martín Migueles llegó a su fin. La confirmación la dio la periodista Nairara Vecchio, aunque el ambiente mediático ya venía anticipando el quiebre desde semanas atrás. La separación ocurrió en buenos términos, según las versiones que circulan, pero los motivos que la rodearon están lejos de ser simples.
La pelea por Uruguay: él dijo que no, ella fue igual
El detonante más inmediato de la ruptura fue concreto: Wanda decidió instalarse en Uruguay por varias semanas para grabar una serie vertical junto a Maxi López y avanzar en una producción cinematográfica. Migueles no estaba de acuerdo ni con el proyecto ni con el tiempo que ella iba a pasar fuera del país.
Wanda fue igual. Y esa decisión marcó el límite de la relación. No es la primera vez que la distancia y la autonomía profesional de Wanda generan fricciones con su pareja. Ya pasó con Icardi, aunque en ese caso las tensiones tenían otra dimensión. Con Migueles, el eje fue más claro: ella puso su carrera primero y él no estuvo dispuesto a acompañar eso.
El “combo”que Wanda ya no quiso bancar
Pero la decisión de Uruguay no fue el único factor. Lo que fue construyendo el hartazgo de Wanda es una suma de cosas que el periodista Juan Etchegoyen describió sin eufemismos: ella estaba cansada del combo que venía con él.
Los puntos que se fueron acumulando:
- Versiones de infidelidad que Migueles negó pero que dejaron dudas
- El testimonio de Claudia Ciardone, su ex, que sacudió la relación a principios de año
- La sensación de Wanda de que él estaba con ella por quién es y no por algo genuinamente sentimental
- Lo que pasó en Uruguay con el periodista Gustavo Descalzi, descrito como la gota que rebalsó el vaso
- La preocupación de Wanda por cualquier vínculo que pueda afectar la tenencia de sus hijas
La causa judicial que convirtió a Migueles en un problema real
El contexto más pesado llegó desde la Justicia. El peritaje del teléfono de Migueles, en el marco de una causa que investiga maniobras con el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) y el mercado del dólar blue, reveló su participación en un esquema para acelerar trámites de importación de manera irregular.
Migueles fue socio y amigo de Elías Piccirillo, el exmarido de Jésica Cirio, quien ya está imputado en esa misma causa. El expediente lo llevan el fiscal Franco Picardi y el juez Ariel Lijo, y la investigación alcanza a un circuito que movió al menos 900 millones de dólares. Desde el teléfono de Migueles se extrajeron pruebas clave.
Wanda no quería tener cerca a alguien que pudiera generarle problemas judiciales, especialmente en lo que tiene que ver con la tenencia de sus hijas. Esa preocupación fue determinante.
Quién es Martín Migueles: el perfil que Wanda eligió después de Icardi
Migueles entró a la vida de Wanda después de la separación de Mauro Icardi. Sin exposición mediática previa, construyó su dinero vendiendo celulares y trabajando un tiempo en la Aduana, según reveló Yanina Latorre. Vive en Nordelta, donde le alquilaba su casa a Piccirillo.
Su historial personal también generó ruido: tiene varias exparejas, un hijo de 2020 que nunca conoció, y una trayectoria que no aguantó el escrutinio que implica estar al lado de la mujer más mediática de Argentina.

