La convivencia dentro de Gran Hermano Generación Dorada generó un nuevo y gravísimo escándalo que traspasó las paredes del encierro y estalló directamente en la pantalla de A la Barbarossa (Telefe). Durante la emisión de este viernes, Analía Franchín no pudo ocultar su profunda indignación y fulminó sin ningún tipo de filtros a la participante Tamara Paganini por haber utilizado la desafortunada y discriminatoria frase “es como un hijo bobo” en televisión nacional. Visiblemente conmovida y enfurecida por la situación, la panelista exigió la expulsión inmediata de la jugadora y apuntó con munición gruesa contra la producción del reality por no haber tomado medidas en el momento.
Todo comenzó cuando en el magazine matutino debatían los últimos acontecimientos de la casa más famosa del país. Al tocar el tema de los polémicos dichos de Paganini, Franchín pidió la palabra y frenó el clima del programa para hacer un crudo descargo. “Hoy no puedo ser muy cerebral, hoy estoy re emocionada. Desde que nosotros somos chicos se dice que ‘sale más caro que hijo bobo’, porque sabemos que un chico con discapacidades diferentes requiere de otro presupuesto, otra atención y todo lo demás. No podemos dejar pasar que una persona diga en televisión, en el programa más visto, que es como un hijo bobo”, arrancó diciendo, remarcando la gravedad de naturalizar este tipo de expresiones.
“No tiene la más p… idea”: el dolor personal de Franchín y el letal dardo a la producción
Lejos de calmar las aguas, la periodista redobló la apuesta y exigió una sanción ejemplificadora y tajante para la participante. “Tiene que tener una sanción, tiene que ir a placa de acá para que termine el juego o ser expulsada, es una vergüenza”, sentenció. Además, la panelista reveló el motivo personal que la llevó a tomarse este tema tan a pecho, confesando que tiene un sobrino con capacidades diferentes y que conoce de primera mano el dolor que causan esos comentarios en las familias.
Para cerrar su contundente intervención, Analía no solo destrozó la falta de empatía de Tamara, sino que también responsabilizó directamente a las autoridades del canal por su pasividad frente a los discursos de odio. “Esta piba no tiene la más puta idea de lo que es tener un chico con discapacidades diferentes, y Gran Hermano tampoco lo tiene. Porque Gran Hermano esto no lo podría haber dejado pasar. No podemos naturalizar la violencia y la discriminación”, concluyó implacable, dejando en claro que el público no debería perdonar este gravísimo exabrupto.

