Cuando parecía que la polémica por el supuesto fraude en Gran Hermano había quedado archivada junto con la edición 2023/24, Juliana «Furia» Scaglione volvió a poner el tema sobre la mesa.
La ex participante más polémica y convocante del reality reaccionó con dureza tras conocerse la resolución judicial de la denuncia que habían impulsado sus seguidores contra Telefe y la productora del programa, convencidos de que su eliminación frente a Martín Ku no había sido transparente.

La causa se originó a partir de las sospechas del fandom de Furia, que cuestionó el resultado de una de las votaciones más comentadas de la historia reciente del reality. Sin embargo, el expediente encontró un obstáculo clave: los registros que podían servir como prueba ya no existían.
Según se informó en el programa Los Profesionales de Siempre, desde Telinfor, la empresa encargada del procesamiento de los SMS utilizados para votar, explicaron que «la base de datos se elimina de forma completa permanente». La situación generó controversia porque, de acuerdo con lo expuesto en el ciclo, el juez había solicitado la preservación de la evidencia durante el desarrollo de la investigación, aunque desde la producción señalaron que esos datos ya habían sido borrados previamente.
Al analizar el expediente, Florencia de la Ve leyó parte de los argumentos presentados por los acusados. Allí se sostuvo que el sistema estaba diseñado para manejar grandes volúmenes de información de manera temporal y responder al intenso tráfico que generan las votaciones televisivas. En ese contexto, la conductora lanzó una observación que volvió a sembrar dudas: «Se abre y se cierra la votación televisiva cuando ellos quieren».
Lejos de mantenerse al margen, Furia decidió hablar y expresar públicamente su malestar por cómo terminó la causa. «Lo que pasó es que los votos entraron, ellos dicen que no y encima borraron la base de datos», aseguró la mediática, que desde hace tiempo sostiene que existieron irregularidades en aquella definición.
La ex Gran Hermano también hizo foco en el dinero invertido por sus seguidores durante la competencia. «Hay millones de personas que pusieron millones de pesos», lamentó, al remarcar el impacto económico que tuvieron las votaciones para quienes apoyaban su permanencia dentro de la casa.
Pero el planteo más llamativo llegó cuando apuntó contra el tratamiento de los votos emitidos desde Uruguay. «Lo que llamó la atención de Telinfor es que dijo que no computa los votos de Uruguay, que son los más caros», señaló.
A partir de esa afirmación, Furia fue todavía más lejos y cuestionó directamente el resultado final del reality que terminó consagrando al uruguayo Bautista Mascia. «¿Cómo logramos que los ganadores sean uruguayos si los votos de Uruguay no entran? ¿Cómo hacen para corroborar las votaciones?», se preguntó con evidente indignación.

Finalmente, la entrenadora física cerró su descargo con una frase que resume su postura sobre toda la polémica. «Que hayan borrado la base de datos habla más de alguien que no quiere ver, o mostrar cómo fueron las cosas», disparó, convencida de que todavía quedan interrogantes sin respuesta sobre una de las definiciones más discutidas en la historia reciente de Gran Hermano.
La resolución judicial parece haber puesto punto final al expediente, pero no a las sospechas. Dos años después de aquella eliminación que dividió a los fanáticos del programa, Furia volvió a demostrar que el debate sobre la transparencia de las votaciones sigue tan vivo como el fenómeno que supo convertirla en una de las figuras más influyentes del reality.

