Después de la final perdida ante España en el Mundial 2026, el regreso de la Selección Argentina al país no tendrá la foto que muchos imaginaban. Lionel Messi no formará parte del vuelo de la delegación y viajará directamente a Miami para reencontrarse con su familia tras varias semanas de concentración, partidos decisivos y desgaste emocional.
La decisión del capitán se da en un contexto especial: Argentina quedó subcampeona del mundo, el golpe deportivo todavía está fresco y el plantel comenzó a desarmarse en Estados Unidos, donde varios futbolistas definieron sus próximos movimientos entre vacaciones, compromisos familiares y retornos a sus clubes.
Messi se fue a Miami y cambió el clima del regreso argentino
La ausencia de Messi le quitó fuerza a cualquier posibilidad de recibimiento masivo. El capitán no será parte del grupo que volverá al país y, por eso, el regreso tendrá un perfil mucho más bajo que el que se habría imaginado en caso de una consagración.
El rosarino eligió viajar a Miami, donde tiene base familiar y deportiva. Allí se reencontrará con los suyos después de un Mundial intenso, marcado por la ilusión del bicampeonato y por una final que terminó dejando tristeza.
Scaloni y De Paul tampoco integrarán el vuelo
Messi no será el único nombre fuerte que no regresará con la delegación. Lionel Scaloni permanecerá en Estados Unidos antes de comenzar sus vacaciones, mientras que Rodrigo De Paul también viajó hacia Miami.
A partir de esa dispersión, la AFA confirmó que solo una parte del plantel llegará a la Argentina. Sin el capitán, sin el entrenador y sin varios referentes, por ahora no hay caravana ni acto oficial anunciado.
La explicación que baja la ansiedad: no hubo vacaciones
Para desactivar rumores y teorías, Esteban Edul explicó en el programa de Beto Casella en Rock & Pop un detalle clave: los jugadores no se tomaron vacaciones. La Selección llegó al cierre del Mundial después de una temporada larguísima, con cargas físicas, viajes y presión máxima.
Por eso, el regreso fragmentado no aparece como un gesto de distancia, sino como el final natural de un ciclo agotador. Argentina no volvió con la Copa, pero tampoco volvió completa.

