Pablo Carrozza encendió una de las teorías más calientes después de la derrota de Argentina ante España en la final del Mundial 2026. En un video que generó fuerte repercusión, el periodista cuestionó el arbitraje, apuntó contra el reparto de tarjetas y vinculó el resultado con intereses políticos dentro de la FIFA.
La frase que más ruido hizo fue directa: “La FIFA necesitaba un campeón europeo”. Además, el periodista dejó otra advertencia letal: “La final que nadie se anima a explicar. Poder y timba”.
La teoría de Carrozza que sacudió la final
El periodista planteó que el trasfondo de la final no habría sido únicamente futbolístico. En su explicación, puso el foco en Gianni Infantino y en la necesidad de conseguir respaldos dentro de Europa de cara a su continuidad en la FIFA.
“Se sabía perfectamente que la FIFA necesitaba un campeón europeo”, lanzó Carrozza. Y después agregó otra frase fuerte: “La Asociación Española de Fútbol no apoya (o al menos no apoyaba hasta ayer) la reelección de Infantino”.
“A Infantino no le servía la Argentina bicampeona”
La lectura política fue todavía más dura cuando el comunicador sostuvo que una nueva consagración argentina no cambiaba el tablero de poder. Según su hipótesis, “Infantino contaba con el apoyo de la Conmebol, pero no así con el apoyo de la UEFA”.
En esa línea, Carrozza afirmó: “Evidentemente a Infantino no le servía la Selección Argentina bicampeona”. La frase explotó porque llegó horas después de una final cargada de bronca, sospechas y dolor para los hinchas argentinos.
Las tarjetas, el dato que alimentó la sospecha
Otro eje del descargo fue el arbitraje. Pablo Carrozza puso el foco en un dato que para él no cierra: “¿Cómo puede ser que España en una final del mundo no haya visto una sola tarjeta amarilla?”.
Según los números citados en la nota, Argentina cometió 24 faltas y España 19, pero la Selección terminó con cinco amarillas y una roja para Enzo Fernández, mientras que el campeón no recibió tarjetas. “A mí de entrada me hace ruido”, remató.
Arbitraje, apuestas y una final bajo sospecha
El periodista también habló de un arbitraje “bombeador” y volvió sobre el peso de las casas de apuestas en el fútbol moderno. Remarcó que los números expuestos son reales, aunque la interpretación sobre los motivos sigue siendo una hipótesis sin confirmación oficial.
La bomba quedó instalada: para Carrozza, la final Argentina-España no solo se jugó en la cancha. También se habría jugado en el tablero del poder.

