La familia de Natacha Jaitt solicitó a la Justicia la reapertura de la investigación por la muerte de la actriz y modelo, ocurrida el 23 de febrero de 2019 en la localidad bonaerense de Benavídez, partido de Tigre.
El pedido fue presentado por los abogados Yamil Castro Bianchi, Rodrigo Tripolone y Daniela Spinelli, representantes legales de Ulises Jaitt. La presentación fue dirigida a los fiscales y jueces del Departamento Judicial de San Isidro, que en 2024 resolvieron archivar el expediente.

En este contexto, el nombre de Natacha volvió a cobrar fuerza en los medios de comunicación y la causa volvió a instalarse en la agenda pública, con nuevos detalles que durante años permanecieron bajo un fuerte hermetismo.
En el programa MBA hablaron con Vera Fogwill, amiga y testigo cercana de Natacha Jaitt, quien recordó el difícil momento que atravesaba la mediática y volvió a reclamar justicia por su muerte. Fue Débora D’Amato quien logró contactar a Fogwill para el ciclo de la TV Pública.
“¿Hasta el momento en que vos tuviste contacto con ella, antes de que te fueras del país, ella vivía con miedo?”, le consultó Carlos Monti, conductor del programa. La entrevistada no dudó en responder: “Sí. De hecho, me acuerdo de un operativo muy violento que hubo de noche cuando ella estaba con su nene. Hoy Valentino ya es mayor de edad, pero en ese momento, hace siete años, no lo era”.
“Natacha tenía mucho miedo y estaba agotada, extenuada. No se puede vivir así”.
En una conversación telefónica exclusiva con #MediodíaBienArriba, Vera Fogwill, testigo de Natacha Jaitt, habló sobre el difícil momento que atravesaba la actriz y pidió justicia por su muerte.
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— TVP (@TV_Publica) July 28, 2026
Luego recordó cómo intentó ayudar a su amiga durante ese difícil período: “Yo le dije: ‘Por favor, cuando pase algo así, yo lo busco y me lo llevo'”, contó en referencia a las situaciones de persecución que, según aseguró, sufría Natacha a raíz de las denuncias que había presentado.
Sin embargo, reconoció que su casa tampoco representaba un verdadero refugio, ya que estaba ubicada a muy pocos metros de la vivienda de Jaitt. “Nos reíamos porque mi casa estaba al lado, a 20 metros de la suya. No era un refugio para alguien que se quería esconder”, explicó.
Según Fogwill, los últimos tiempos de la vida de Natacha estuvieron marcados por el agotamiento físico y emocional. “Aparte estaba agotada, extenuada, porque no se puede vivir así”, afirmó.

Quien respaldó sus palabras fue Débora D’Amato, que reflexionó: “Si alguien como Vera no se hubiera involucrado, andá a saber si el destino final que tuvo no hubiese llegado antes”.
Por último, Vera volvió a reclamar que la causa se esclarezca: “Lo que quiero es que se haga justicia por Natacha y les agradezco que puedan seguir haciendo un trabajo para esclarecer lo que pasó. Para mí la dejaron morir porque la dejaron desamparada”.

