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Nancy Herrera, Cacho Fontana y la trampa que hizo explotar a Alberto Olmedo: la verdad que Sandra Jacobson nunca contó

Por Redacción Chisme
En el programa de Carlos Monti, la exproductora de Gente reveló la trama secreta de una foto que marcó a fuego el espectáculo argentino.
Nancy Herrera y Cacho Fontana en un auto saliendo del hotel

El verano de 1987 en Mar del Plata quedó marcado por una de las tapas más explosivas de la historia de la farándula argentina. Nancy Herrera, entonces pareja de Alberto Olmedo, fue fotografiada en un encuentro con Cacho Fontana, amigo íntimo del capocómico, y la escena fue leída durante años como una traición amorosa.

Décadas después, en Mediodía Bien Arriba, el programa de Carlos Monti en la TV Pública, el testimonio de Sandra Jacobson, exproductora de Gente, volvió a poner bajo la lupa aquella noche. Y la historia resultó bastante más compleja de lo que parecía.

“Ella quería una tapa”: la obsesión de Nancy Herrera por volver a ser noticia

Según Jacobson, la relación entre Herrera y Olmedo atravesaba una crisis y ella buscaba recuperar exposición.

“Ella quería una tapa, chicos. No había Instagram. Quería una tapa”, recordó.

La productora contó que Nancy estaba celosa de las mujeres del elenco y temía que Olmedo quisiera separarse al terminar la temporada.

Incluso relató que antes habían evaluado fabricar otro romance mediático. Herrera habría llegado a decir: “Yo cambio un número uno por otro número uno”.

La “cama” a Cacho Fontana que terminó en una foto histórica

Descartada otra operación, el nombre de Fontana apareció como nuevo objetivo.

Jacobson aseguró que Herrera le fue dando pistas hasta que ella entendió de quién se trataba. “Es del ambiente pero no es actor, tiene hijos varones, conmigo va a tener la mujercita”, recordó Sandra.

Después llegó la clave: Nancy habría informado dónde y cuándo se produciría el encuentro. 

“Ella le hizo una cama a él, porque básicamente él no estaba al tanto de esto”, afirmó.

La cita era de madrugada, en la rotonda de Constitución. Los fotógrafos de Gente ya estaban esperando.

Cacho descubrió la trampa y escapó marcha atrás

Cuando Fontana habría advertido la presencia de los fotógrafos, entró en desesperación.

Jacobson recordó: “Cacho puso marcha atrás y dio toda la rotonda marcha atrás”.

La escena terminó con un único disparo fotográfico que alcanzó para construir una de las tapas más famosas de la época.

“La cama quedó hecha”: la versión con la que Fontana negó el romance

Cacho sostuvo durante años que nunca tuvo una relación sexual con Herrera.

En un archivo recuperado durante el informe explicó que ella tenía un problema y él quería ayudarla. Como no encontraban un lugar privado para hablar, terminaron en un hotel.

“Una botella de champán y hablar. La cama hecha cuando llegamos, la cama hecha cuando nos fuimos”, relató.

Para Fontana, todo había sido una trampa mediática.

La frase de Nancy que cambia la historia: “Nunca le metí los cuernos”

El giro más fuerte apareció en otro archivo. Rodrigo Lussich le planteó directamente a Herrera que aquella reunión no habría tenido un fin sexual, sino que habría estado relacionada con un supuesto intercambio de drogas.

Frente a ese señalamiento, Nancy respondió con una frase terminante: “Al Negro nunca le metí los cuernos”.

Ese testimonio vuelve a poner en discusión la versión que dominó durante décadas. La hipótesis del intercambio de drogas surge de aquel planteo periodístico y no queda probada únicamente por la respuesta de Herrera, pero sí deja claro que ella negó de manera tajante haber engañado sentimentalmente a Olmedo con Fontana.

El escándalo que rompió amistades y sobrevivió casi 40 años

La famosa tapa quedó instalada como una traición entre amigos: Olmedo, Herrera y Fontana atrapados en una historia de celos, sexo y exposición.

Pero los testimonios posteriores muestran otra trama: una búsqueda deliberada de prensa, una cita supuestamente armada, un Fontana que asegura haber sido engañado y una Nancy Herrera que negó siempre una infidelidad.

Casi cuatro décadas después, el episodio sigue funcionando como una de las grandes leyendas negras del espectáculo argentino.

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