Lía Salgado habló como pocas veces de su vínculo con Néstor Kirchner y despejó definitivamente las versiones que durante años rodearon aquella relación. En el segundo episodio de ADN Analógico, la propuesta audiovisual de Chisme conducida por Karina Iavícoli, la locutora recordó cómo conoció al expresidente cuando ambos eran muy jóvenes y fue terminante cuando llegó la pregunta inevitable: entre ellos nunca hubo un romance.
Salgado reconstruyó una historia que comenzó mucho antes de que Kirchner llegara al poder, cuando coincidían en el ambiente universitario de La Plata.
Lía Salgado contó cómo conoció a Néstor Kirchner cuando tenía 18 años
La conductora recordó que el vínculo nació durante su etapa de estudiante.
“A los 18 míos”, comenzó al remontarse a aquellos años. Sobre el joven Kirchner, dejó además una descripción inesperada: “Era muy flaco, muy, muy flaco”, aunque inmediatamente destacó otra característica: “Muy divertido”.
La imagen está muy lejos del dirigente político que décadas después llegaría a la Presidencia.
El bar de La Plata donde empezó una relación que alimentó rumores durante años
Salgado explicó que los encuentros se daban alrededor de la vida universitaria.
Recordó la zona de 7 y 50 y contó que distintos grupos de estudiantes solían encontrarse en un bar cercano: “Nosotros íbamos al bar de enfrente”.
Eran, según explicó, ambientes vinculados a estudiantes de Derecho y Periodismo, “dos rubros distintos” que terminaban cruzándose en aquellas reuniones.
Karina Iavícoli hizo la pregunta que todos querían escuchar
La charla cambió de tono cuando Iavícoli llevó la entrevista directamente al terreno sentimental.
Frente a las versiones que durante años vincularon a Salgado con Kirchner, la entrevistada reaccionó sin vueltas.
“Ya me lo preguntaron”, reconoció.
Y cuando llegó el momento de precisar qué ocurrió realmente entre ellos, fue categórica: “Nada, nada”.
“Ni siquiera lo intentó”: Lía liquidó el mito sobre un supuesto romance
Salgado fue todavía más clara cuando le preguntaron si Kirchner alguna vez había intentado conquistarla.
“Ni siquiera lo intentó”, respondió, derribando así cualquier versión de noviazgo, affair o intento romántico.
La declaración tiene fuerza justamente porque llega de boca de una protagonista de aquella época: hubo conocimiento, encuentros, juventud compartida y una relación amistosa, pero no existió una historia amorosa.
En ADN Analógico, Lía Salgado terminó así con uno de esos rumores que sobrevivieron durante décadas alrededor de una figura central de la política argentina.

