La relación entre Romina Uhrig y Sebastián “Bambi” Bello, dos exparticipantes de Gran Hermano, terminó muy lejos de la amistad que supieron construir durante su paso por el reality. Lo que comenzó con una estrecha relación y una convivencia compartida derivó en un conflicto que ahora suma cuestionamientos públicos, una deuda millonaria vinculada a multas de tránsito y un enfrentamiento que también alcanzó a la pantalla de Telefe. En las últimas horas, Bambi decidió responderle a la conductora de A la Barbarossa después de que ella se refiriera a la disputa que mantiene con la exdiputada.
A través de su cuenta de X, Sebastián Bello no dejó pasar los dichos de Georgina Barbarossa y decidió contestarle públicamente. El joven cuestionó que la conductora lo hubiera señalado sin, según su planteo, haber consultado previamente su versión de lo ocurrido. Además, hizo referencia a las pruebas que, de acuerdo con su publicación, ya son de conocimiento público.
Bambi Bello respondió a Georgina Barbarossa
“Produccionismo defendiendo lo indefendible, @geobarbarossa, antes de apuntarme con el dedo y decirme que soy un vivo. ¿Por qué no consultaste conmigo o te tomaste el trabajo de mirar las pruebas que son de público conocimiento con tu producción?”, escribió Bambi en la red social.

Bambi expresó su indignación ante la actitud de la conductora y la producción (X)
Lejos de bajar el tono de su mensaje, el exparticipante de Gran Hermano cerró su descargo con una frase todavía más contundente dirigida a la conductora. “Ahí te cerraba bien quién era la viva”, sentenció.
El cruce se produjo después de que el conflicto entre Bello y Uhrig volviera a tomar fuerza en los medios. Durante el fin de semana, Infama, el programa de América TV conducido por Marcela Tauro, mostró un audio de WhatsApp en el que se escuchaba la respuesta de la exdiputada frente al reclamo que le había realizado el joven por una importante deuda de multas de tránsito.
La deuda por el auto y el pedido de Romina Uhrig
El origen de la disputa había sido expuesto días antes en SQP, también por América TV. Allí se contó que Uhrig le había pedido a Bello que pusiera a su nombre un automóvil nuevo con el objetivo de evitar futuros inconvenientes legales y patrimoniales relacionados con su exmarido, Walter Festa.
La situación cambió cuando comenzaron a acumularse infracciones de tránsito que quedaron asociadas al vehículo y, por lo tanto, terminaron recayendo sobre Bambi. “Puse ese auto a mi nombre que no me corresponde, era solamente por unos meses”, había denunciado el joven durante el domingo al aire.
En ese contexto apareció el audio que generó nuevas repercusiones. En lugar de plantear una solución inmediata para regularizar la situación del automóvil y evitar que su examigo continuara afrontando las consecuencias económicas, Uhrig explicó que atravesaba dificultades y que todavía no había podido disponer de dinero. “Mirá Bambi, yo estoy con millones de quilombos. Yo lo del auto ya lo hubiese hecho, todavía no pude cobrar un mango de lo que hice. Me generé una cuenta afuera y no pude sacar plata”, comenzó diciendo la exconcursante.
La conversación tomó un giro inesperado cuando Romina explicó cuánto dinero necesitaba para poder concretar el cambio de titularidad y le pidió al propio Bello que se lo prestara. “No es que yo puedo cambiar el auto a mi nombre, tengo que tener casi 5 millones de pesos. Ahora, si vos tenés para prestármelos y después te los devuelvo, lo hago, no tengo problema. Pero hoy, yo hoy no tengo 5 millones de pesos ni nada”, expresó.
El reclamo que terminó con una dura respuesta de Romina
En el mismo audio, Uhrig también hizo referencia a un aspecto personal de la relación entre ambos. La exdiputada cuestionó el mensaje que Bambi le había enviado por su cumpleaños y planteó que, si él tampoco se comunicaba con ella, no entendía el motivo de ese reclamo.“Y lo de tu cumpleaños, no sé, tengo millones de quilombos. Porque si yo no te escribo vos tampoco me escribís, entonces me parece de más tu mensaje”, manifestó.
Sobre el final del audio, Romina insistió en que no se negaba a solucionar el problema del vehículo, sino que todavía no había podido hacerlo. “No es que no lo hago porque no quiero, no lo hago porque todavía no pude solucionar mi quilombo y eso a mí me tiene muy mal, me hizo mal en un montón de cosas y me perjudicó”, afirmó. Y antes de cerrar la conversación, volvió a cuestionar el reclamo de su examigo: “Así que tu mensaje me parece de más. Cuando yo lo pueda hacer te aviso y te digo. Te mando un beso”.





