De regreso en Buenos Aires tras sus vacaciones por Europa, Yanina Latorre sorprendió a todos al relatar una desopilante y osada anécdota que le tocó vivir en la noche española. Acostumbrada al cariño y al fervor de la comunidad argentina en el exterior, la conductora y panelista estrella de LAM jamás imaginó el tenor del mensaje que dos fanáticos le tenían reservado en un concurrido bar de Madrid.
Todo comenzó mientras disfrutaba de una velada gastronómica y recibía presentes de distintos seguidores. En ese contexto, una joven de unos veinte años se le acercó afectuosamente presentándose como fiel admiradora de su carrera: “Viene la chica, una nena de veintipico de años, me saluda y me dice que era mi fan. Me dio una cartita chiquita, la abro…”, empezó contando la rubia entre risas y signos de evidente pudor.

“Se sentaron en la barra a esperarme”: la carta hot
Al desplegar el papel, Latorre se encontró con una invitación íntima que la dejó completamente descolocada. “Hola somos tal y tal (no voy a vender sus nombres), somos muy fans tuyos, te amamos, ¿estás para un trío?”, rezaba el texto según la propia conductora, quien remarcó el detalle de los datos de contacto: “Me dejaron el teléfono, al que no llamé, y la cuenta de Instagram, a la que no seguí”.
Lejos de dejar el mensaje y retirarse, los pretendientes montaron guardia en el salón: “Se sentaron en la barra del bar a esperarme. Me intimidó que se sentaron ahí, pidieron un trago y claramente me estaban esperando”, relató sonrojada.
Lo que más shockeó a Yanina fue el perfil de la dupla: “Me llamó la atención, no eran de mi edad, eran dos chicos de 20”.
Escape y fotos a las apuradas: “Me di a la fuga”
Ante la mirada fija de los jóvenes y la incomodidad por la situación, la panelista evitó levantar la vista hacia el mostrador durante el resto de la noche y planificó una rápida salida:
“A partir de ese momento no quería mirar a la barra. En un momento tenía que ir al baño, me saqué una foto con otros dos y me di a la fuga”, confesó con humor sobre el escape estratégico que ensayó para no tener que rechazar cara a cara la propuesta.




