Juana Repetto se instaló recientemente en su nueva casa junto a sus hijos, Toribio y Belisario, tras más de un año de obra y varios contratiempos. La actriz compartió con sus seguidores imágenes y relatos sobre la llegada, aunque la vivienda todavía no está completamente terminada. La mudanza se concretó pese a las dificultades, marcando un nuevo capítulo para la familia.
La primera noche en el hogar estuvo marcada por una mezcla de cansancio y satisfacción. La actriz relató que comieron sin mesa ni sillón, con cajas y valijas por toda la casa, y algunos placares aún sin puertas. A pesar de los inconvenientes, destacó el orgullo y la felicidad de haber logrado este paso junto a sus hijos.
Repetto enfrentó varios problemas domésticos propios de una casa recién estrenada. Detectó inconvenientes en la ducha, el baño de los niños y la pastina de algunas habitaciones. La actriz compartió estas dificultades con honestidad y señaló que ya contactó a especialistas para solucionarlas.

La adaptación de los niños también fue un desafío. Juana explicó que ellos debían acostumbrarse a nuevas rutinas y espacios, entendiendo que la mudanza es un proceso que requiere tiempo. La actriz destacó la importancia de acompañar a sus hijos en esta etapa y subrayó la calidez de compartir momentos en familia.
El proyecto no estuvo exento de obstáculos desde el inicio de la obra. La actriz enfrentó demoras, problemas técnicos y la necesidad de tomar decisiones en solitario tras su separación de Sebastián Graviotto. Aun con detalles pendientes por resolver, Repetto valoró la posibilidad de construir nuevas rutinas y recuerdos junto a sus hijos, consolidando el significado emocional de su nuevo hogar.


