La relación entre Evangelina Anderson y Martín Demichelis volvió a estar en el centro de la atención mediática tras revelarse detalles sobre su vínculo, que según fuentes de A la Tarde, estuvo marcado por conductas tóxicas y celos constantes. Lejos de la imagen pública de pareja ideal, puertas adentro la convivencia estaba llena de tensiones y reproches. “Esta ha sido una relación tóxica y tormentosa entre ambos. Acá no hay ni un bueno ni un malo”, señaló uno de los panelistas, dejando en claro que ambos tuvieron responsabilidad en los conflictos.
Los testimonios apuntan a un ida y vuelta desgastante entre Evangelina y Martín. “De la misma manera que ella lo volvía loco, él la enfermaba con los celos. Se retroalimentaban, uno era más dañino que el otro en ese ámbito”, explicaron. Un dato llamativo que salió a la luz tiene que ver con su forma de comunicarse: no solían llamarse, sino enviarse audios de entre 3 y 8 minutos en los que reclamaban, reprochaban y generaban escenas de celos que, con el tiempo, terminaron minando la relación.
Más allá de los aspectos emocionales, el costado económico también juega un rol central en la disputa. A lo largo de su carrera como jugador y técnico, Demichelis acumuló un patrimonio que superaría los 80 millones de dólares. “El representante cada vez que cobraba un contrato, le triplicaba el dinero”, explicaron en el programa, al detallar las maniobras financieras que potenciaron su fortuna.
Actualmente, esa cifra se convierte en uno de los puntos más complejos de la división de bienes. “No toda esta fortuna que supera los 80 millones de dólares se divide por la mitad”, advirtieron, anticipando que, al igual que la relación personal, el tema económico podría volverse conflictivo y generar tensiones aún mayores entre la expareja.

