Benjamín Vicuña tuvo un año mediático a raíz del incipiente romance de la China Suárez con Mauro Icardi. Ante la escolarización de sus hijos en Estambul, Benjamín Vicuña rompió el silencio con Tatiana Shapiro para «Infobae» y habló de lo difícil que es adaptarse a esta nueva vida lejos de Magnolia y Amancio, ya que pasarán varias semanas con la actriz en Turquía, su nuevo hogar junto al futbolista.
«Es cosa de tiempo pero algunas cosas jamás voy a terminar de entender. Que mis hijos hoy estén a 13.000 kilómetros es una nueva realidad que tengo que asumir y entender. Lo estoy procesando», comenzó diciendo el chileno.
«Obviamente que siempre teniendo en cuenta que lo primero y lo principal es el bienestar, la felicidad de ellos. Pero también hay un padre, hay hermanos, hay una nueva realidad, hay que acomodarse. Y en algún momento entenderé el porqué de todo lo que ha pasado este último año. De cómo se dio. Quizás algunas cosas no las voy a terminar de entender nunca y quizás otras sí», añadió.
Asimismo, el actor fue consultado por el vínculo que mantuvo con la actriz y señaló que se basó en el amor, respeto y armonía. «Una lealtad que se transforma pero de lealtad. De búsqueda, de encontrar ese famoso bienestar: voy, vengo, vas, viene, te paso, te doy, busquémosle la vuelta siempre».
En ese contexto, el actor fue consultado por el rol como mamá de la China Suárez y fue contundente. «Es una muy buena mamá. En ese sentido yo estoy tranquilo. Jamás puse en duda su maternidad, su forma de maternar, ni mucho menos».

