Griselda Siciliani sorprendió al público durante su participación en Otro día perdido, el ciclo conducido por Mario Pergolini, al confesar que desde niña siente un amor platónico por el actor Pablo Rago. La actriz relató con humor y nostalgia cómo este sentimiento la acompaña desde la infancia y cómo aún le genera nerviosismo enfrentarse a él.
Siciliani detalló que su fascinación comenzó alrededor de los nueve años, cuando seguía la tira juvenil Clave de sol: “Entonces, hay algo ahí que se dividía en si te gustaba, si eras una niña… Yo tenía nueve años”, contó la actriz. También recordó que llegó a verlo en un partido de fútbol a beneficio, pero que la timidez le impidió acercarse directamente: “Me pone muy nerviosa verlo a él… Porque es como si fuera… No sé”.

El conductor indagó sobre la relación actual con su ídolo, y Siciliani no dudó en revelar que ya pidió ayuda para conocerlo personalmente: “Ahora Luciano está haciendo una serie… Está Pablo y yo le dije ‘por favor, presentámelo’”, confesó ante el estudio entre risas y aplausos. El momento fue recibido con entusiasmo por Pergolini y los invitados, quienes celebraron la sinceridad de la actriz.
Durante la charla, Siciliani también hizo referencia a sus recuerdos familiares y a la influencia de sus padres en su infancia: “Mi papá es docente, mis padres son docentes”, explicó, recordando cómo su asistencia al partido de beneficencia fue vinculada a la labor de su padre. Este detalle permitió a la actriz conectar el mito de su ídolo con la realidad de su niñez.
Entre risas y anécdotas, la actriz mostró su vulnerabilidad y autenticidad, transformando la confesión en un momento emotivo y cercano para la audiencia. “Entendés que estamos saliendo por tele, ¿no?”, bromeó Pergolini, mientras la actriz reía, mezclando alegría y pudor al revivir su primer fanatismo y la ilusión de conocer finalmente a Pablo Rago.

