La periodista Soledad Larghi reveló que fue víctima de acoso y amenazas por parte de un hombre, a quien identificó como Gastón B. Su relato se conoció poco después de la denuncia pública de su colega Agustina Peñalva, quien también contó haber atravesado una situación similar. Larghi relató que el episodio ocurrió a la salida de una radio donde trabajaba, cuando el agresor se le acercó y le dijo: “Soledad, te vine a buscar”. Aunque intentó desentenderse, el hombre insistió en que subiera a su auto.
La conductora describió el momento como “terrorífico” y recordó haber sentido un miedo extremo. Según su testimonio, logró alejarse tras advertirle al acosador que había policías cerca y que bastaba con que gritara para que lo detuvieran. Sin embargo, el hostigamiento continuó a través de redes sociales: el hombre le enviaba decenas de mensajes por Facebook con contenido sexual explícito y descripciones violentas. “Sus mensajes eran impresionantes. En las relaciones que él describía, yo siempre terminaba sangrando”, contó Larghi.

Una semana después del primer incidente, el agresor volvió a buscarla y fue detenido por la Policía. En ese momento, declaró: “Ella nunca me dijo que no”, frase que la periodista recordó con indignación. Tras realizar la denuncia, la Justicia le impuso al hombre una restricción de contacto, aunque en ese momento no se le ofreció un botón antipánico a la víctima. “Me dio miedo. Fue una situación muy incómoda para mi familia porque había una carga violenta muy fuerte”, explicó Larghi.
La periodista también reveló que, según las cámaras de seguridad, el acosador la había esperado desde las cinco de la mañana afuera del edificio de la radio, donde ella ingresaba recién a las nueve. En paralelo, el hombre continuaba con su hostigamiento a través de mensajes diarios. “Me escribía diciendo que le gustaba el color de ropa que usaba, o que no estaba de acuerdo con algo que había dicho al aire. Creía que yo le mandaba mensajes indirectos desde el programa”, relató.
En diálogo con Desayuno Americano, Larghi reconoció que el testimonio de Agustina Peñalva la impulsó a contar su propia experiencia. “Me impresionó un montón, porque sentí que estaba reviviendo lo que me pasó a mí”, afirmó. Su denuncia se suma a la de varias periodistas que en los últimos tiempos decidieron visibilizar situaciones de acoso y violencia psicológica sufridas en el ámbito laboral y mediático, con el objetivo de generar conciencia y exigir mayores medidas de protección.

