El caso de Lourdes Fernández, exintegrante de Bandana, sigue sumando denuncias y pruebas que complican la situación judicial de su ex pareja, Leandro García Gómez, acusado de acoso y violencia. La actriz Fernanda Meneses, cercana a la cantante, reveló estremecedores detalles sobre los episodios que vivió Lourdes, incluyendo situaciones de hostigamiento y presuntos golpes. Según las declaraciones, la artista habría sido diagnosticada como víctima de alto riesgo por la Oficina de Violencia de Género, aunque aún se niega a presentar una denuncia formal, lo que genera preocupación en el entorno judicial.
En diálogo con América TV, el periodista Mauro Szeta informó que se incorporaron nuevas denuncias que incluyen presunto acoso hacia amigas de Lourdes. El acusado habría enviado fotos de carácter sexual a mujeres del círculo de la cantante, en lo que se describe como una conducta sistemática de intimidación. “Le mandaba fotografías al entorno de ella a modo de acoso… mostrando sus partes íntimas”, sostuvo Szeta, mientras una de las receptoras de esas imágenes ya presentó pruebas ante la justicia. Este nuevo material podría ser clave para determinar si García Gómez continúa detenido por hostigamiento.
Por su parte, Fernanda Meneses ofreció un relato que refuerza las sospechas de maltrato. La actriz contó que vio a Lourdes en un bar de Coghlan usando lentes oscuros de noche, y al quitárselos, notó “moretones” en su rostro. “Yo dije se te corrió el maquillaje, se sacó los lentes y tenía moretones”, relató. Además, señaló que la cantante mostraba una actitud distante y desorientada, al punto de intentar vender un abrigo en medio de la salida nocturna. Meneses también explicó cómo el acusado utilizaba las llamadas “fotos bombita”, imágenes que desaparecen tras ser vistas, para enviar contenido íntimo a mujeres mientras aún mantenía una relación con Lourdes.
La justicia continúa recolectando evidencia mientras analiza cómo sostener la causa sin una denuncia directa de la víctima. Meneses, quien declaró como testigo, lamentó la lentitud del proceso y expresó su temor de que el caso pierda fuerza: “Tengo la sensación de que perdimos tiempo”. La fiscalía busca ahora pruebas periféricas que permitan mantener la detención del imputado, mientras crece la presión social para que el sistema judicial actúe con rapidez ante un nuevo caso de presunta violencia de género en el mundo del espectáculo argentino.






