En una noche cargada de humor y sinceridad, MasterChef Celebrity dejó uno de los momentos más comentados cuando Sofía Gonet y Wanda Nara se animaron a hablar abiertamente de sus retoques estéticos. La charla surgió de manera espontánea en medio del desafío culinario, donde la influencer, conocida como La Reini, dejó de lado cualquier filtro y compartió detalles de su pasado y de su presente frente a cámaras.
El episodio comenzó con el reto de cocinar utilizando una heladera “de principio de mes” o una “de fin de mes”, y a Sofía le tocó la más vacía. Aun así, presentó un matambrito de cerdo al limón con cremoso de zapallo y manteca de perejil, plato que vinculó con su etapa como camarera en San Justo, cuando trabajaba sin descanso y, según contó entre risas, “rompía todos los platos” y casi no recibía propinas. Ese recuerdo abrió la puerta a una cadena de anécdotas que encendieron la complicidad del estudio.
La interacción tomó un rumbo inesperado cuando Germán Martitegui reveló que Sofía había trabajado en Tegui: “Fue un éxito”, dijo, sorprendiendo a todos. Pero el comentario que terminó de desatar la charla fue el del propio chef, cuando señaló que ella no tenía “toda esta producción” en su época de camarera. Lejos de esquivarlo, La Reini respondió sin rodeos: “No, fue seis caras atrás”, dando paso a una conversación completamente descontracturada sobre cambios estéticos, a la que Wanda se sumó con naturalidad.

En medio de risas, confesiones y guiños, la gala se convirtió en un pequeño espacio de honestidad sobre la imagen, la fama y las transformaciones personales. Mientras Wanda aportaba empatía y Betular lanzaba un “Hablá por vos” que hizo estallar al público, quedó claro que el clima de la noche trascendió la competencia culinaria. Por un instante, las figuras del programa compartieron una sinceridad poco habitual en televisión.
Hacia el final, el jurado volvió al plato y Martitegui consultó sobre el corte de matambre utilizado, ante lo cual Sofía confesó entre risas: “Me la comí”. Más allá del veredicto gastronómico, el episodio dejó una postal distinta de MasterChef Celebrity: la de dos participantes que, entre desafíos y bromas, se permitieron mostrarse sin máscaras y compartir parte de sus historias personales con la audiencia.

